Hoy comenzarán a hacer respetar la restricción de estacionar en distintos sectores de la ciudad

San Luis (Pelr) 07-01-09 La Municipalidad de San Luis previó -aparentemente- que la ciudad en enero sería un desierto y el lunes pasado desalojó a los autos de la Plaza Pringles. Diferencias en la implementación del promocionado "reordenamiento vehicular", ese mismo día le costaron la cabeza a Oscar Magni. Se hizo cargo Víctor Barloa de esas funciones y dijo que el plan "será gradual". Pero, al parecer durante la presente jornada habrá mil lugares menos para estacionar en la ciudad, ya que se pondrá en práctica la prohibición en toda su extensión territorial.
Alrededor de 40 cuadras están afectadas por la normativa. Cada cuadra alberga alrededor de 25 autos -contando los lugares prohibidos a los que nadie hacía caso- con lo que será casi un millar de coches los que tendrán que emigrar hacia lugares más lejanos para poder estacionar.

Según informa el sitio web municipal, Victorio Barloa, Director General de Transporte Público y Semipúblico, actualmente a cargo interinamente de la Dirección General de Tránsito y Vía Pública dijo que “ya existen zonas demarcadas con la prohibición de estacionar como es el caso de la Plaza Pringles cuyos cordones fueron pintados de amarillo. En la Avenida Presidente Illia desde Constitución hasta San Martín los conductores comenzaron a estacionar en forma paralela al cordón y estamos controlando las arterias de estacionamiento restringido”.

Ocurre que hasta ayer en la mañana, para sumar confusión al caos existente, todavía quedaba cartelería de estacionamiento medido, amplias zonas sin demarcación horizontal ni vertical que delimitara los lugares que abarca la prohibición y, como dice la ley, lo que no está prohibido (y debidamente señalizado) está permitido.

Esta falta de previsibilidad hará seguramente que hoy la ciudad vuelva a convertirse en un caos y como los policías estarán muy ocupados ayudando a los inspectores municipales, las demás zonas donde se puede estacionar, será presa fácil de los ladrones.

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