Comedores La falta de presupuesto pone en riesgo a más de 60 niños

De distintas maneras, con más o menos cupos, los comedores comunitarios están brindando el servicio en la ciudad. Pero, hace dos meses que desde Provincia no mandan los subsidios y en la mayoría de los casos no pueden entregar los alimentos. En esta oportunidad hablamos con la coordinadora del Comedor del Barrio Malvicino.
Hace quince años existe en el Barrio Malvicino un Comedor Comunitario que nunca contó con un espacio físico propio y actualmente reparte mercadería entre los 62 chicos de entre 0 y 9 años que están inscriptos; aunque sólo reciban por un cupo de 50.

Hace dos meses, el Gobierno provincial, quien es el encargado de subvencionar todos los comedores que hay en Zárate, no está enviando los fondos correspondientes.

Al respecto EL DEBATE habló con la responsable del Comedor de Malvicino, quien nos dijo que "en realidad hubo un problema y ahora parece que se va a solucionar" según le habrían informado desde la Gobernación.

El último cheque recibido fue en el mes de febrero y aún no cobraron marzo, abril y mayo.

"El cupo que nos dan es para 50; pero en mi Comedor hay 62 niños de 0 a 9 años".

"Por el momento se está entregando la mercadería que se compra para cada familia dependiendo de la cantidad de chicos".

Desde el 21 de diciembre de 1993 está funcionando en forma continua y estuvo en la sociedad de fomento hasta marzo de 1995. Desde entonces funcionó en su casa particular donde tiene un espacio de cuatro metros por cuatro, por lo cual tenían que recibir a los chicos en cuatro turnos porque no entraban todos.

Allí funcionaron cuatro años, de lunes a viernes al mediodía. Como con esta modalidad no se pudo continuar a pesar de los intentos de conseguir algún lugar o un terreno donde construir para poder seguir brindando el comedor normalmente, comenzaron con la metodología de la entrega de los alimentos.

"Lo que corresponde es que cada chico coma en su casa. Esto sería lo mejor. Pero en otras circunstancias, lo más apropiado es tener un lugar adecuado para darles de comer, y también poder brindar alguna clase de ayuda como en las tareas del colegio o hacer algún deporte o realizar manualidades; y alguna que otra actividad, que no solamente sea brindar el almuerzo", comentó.

Entrega de mercaderías

En el último tiempo, cuando recibía a los niños en su casa, comentó lo siguiente.

"No había ni lugar para caminar, la verdad no sé como hacíamos".

Luego tuvo problemas de salud, por lo cual le prohibieron realizar esfuerzos físicos, y como no tenía colaboradores, decidió renunciar a la coordinación.

Es ahí cuando le dicen que compre la mercadería y la repartiera entre los chicos. Por otra parte, fue fundamental el hecho de que no cuente con un espacio físico acorde, para tomar la decisión de dejar.

"Ahora se da la mercadería porque yo no podía seguir trabajando, y no conseguía ni a un padre o una madre que te viniera ayudar para poder hacer la comida. Entonces aceptaron que diera los productos. A nosotros nos mandan el dinero a través del Municipio y hacemos las compras; para después enviar las boletas de lo que se gastó".

Es importante remarcar que, según nos explicó, la mercadería la entregan dos veces por mes, apro-ximadamente cada quince días y se les da carne, fideos, verduras, frutas y harina, entre otras cosas".

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