Come on!

Igual que en el 05, Coco se bautizará con una gira en la que moldeará su nuevo team. Debuta el miércoles frente al Manchester. Good luck!
Me falta un torneo local". Era jueves. De mangas cortas, con un faso en la mano, y relajado en el lobby de un hotel del otro lado del mundo, Basile hablaba sin filtro con Olé al final de la gira.

Era de noche. En la lejana Corea. Y la historia escribía su primer capítulo...

Cuatro años pasaron, cuatro. Con más canas, el humor de siempre, las ganas intactas, hoy a las 12:15 del mediodía, el vuelo 246 de British Airways cobijará la nueva ilusión de Coco. Come on!

Ahí estará Basile entonces, otra vez en el inicio de un ciclo en Boca con una gira invernal, dispuesto a recorrer 14.000 kilómetros de kilómetros en 15 días, ansioso por observar en la gramilla a sus players, entusiasmado por acoplar a los refuerzos, feliz, al cabo, de vestirse de azul y oro.

Serán cinco partidos y visitas (aunque algunas sean sólo escalas) a ciudades como San Pablo, Londres, Munich, Linz, Salónica y Atenas.

Será la Audi Cup, competencia internacional de renombre. Será la posibilidad de convivir y amoldar al grupo (vade retro para "los martes todo el mundo come en Ezeiza", de su época en la Selección) y ese deseo de armonizar un vestuario que sabe de divisiones internas. Será la chance de preparar un equipo para afrontar un semestre clave, decisivo para no ver la Libertadores del año que viene por televisión y vital para paliar las angustias luego de una pésima primera mitad.

Será Manchester United. Un rival de jerarquía para arrancar, el miércoles, la nueva etapa. Serán Bayern Munich o Milan (ya conocidos de la añeja Copa Intercontinental), adversarios de envergadura que lucharán también por obtener el trofeo. Será la chance, a diferencia de las últimas giras, de enfrentarse con equipos de valía.

Será la imposibilidad de trabajar fuerte en la parte física. Por eso, la decisión de empezar tempranito con la pretemporada, que incluyó una semana entera de doble turno en Casa Amarilla. Será la oportunidad de practicar en un complejo envidiable como el de Bayern Munich, sitio de entrenamiento de mañana y el martes. Será la ocasión ideal para alejarse de las frías temperaturas porteñas y gozar del cálido verano europeo.

Serán Abbondanzieri, Ibarra, Battaglia, Riquelme y Palermo, los héroes de ayer y de hoy, los caciques de siempre, los que guiarán a un grupo de futbolistas que combina la dosis exacta de experiencia y juventud. Será la obligación de desayunar, almorzar, merendar y cenar todos juntos durante dos semanas, de horas de playstation de los pibes, de rondas de mate de los grandes.

Será el tiempo de la readaptación de Monzón al lateral izquierdo, de la incipiente amistad de Medel y Battaglia, de la usina creativa de Insúa y Román, de los centros de Mouche y los gritos de Martín.

Serán 84 los años que pasaron desde aquel 1925 en que Boca se convirtió en el primer equipo argentino que conquistó el planeta, uniendo el mundo en una gira internacional que duró cerca de seis meses y por la que se lo declaró campeón de honor del torneo argentino, reconociendo los logros obtenidos fuera de casa.

Será hoy, pues, el puntapié inicial de la nueva aventura de Basile. La gira debut, en 05, le dio rienda suelta a su fantástica conquista de cinco títulos en idéntica cantidad de campeonatos disputados.

Será la esperanza de Basile de reeditar un equipo de memoria. Será el anhelo de emular aquella exitosa cosecha del primer ciclo.

El avión despega. La ilusión está en marcha.

Come on!

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