En lo que va del año, los combustibles registraron aumentos de hasta el 22% promedio en Formosa

Un informe reciente de la Defensoría del Pueblo de Formosa puso en el tapete otra vez la situación de las empresas expendedoras de combustibles de la provincia en cuanto a la política de precios que manejan para ganar rentabilidad en el negocio.
Según expresa el comunicado, "el mismo domingo, día de las elecciones, las grandes petroleras pusieron en vigencia un aumento" cuando hacía sólo una semana "ESSO y SHELL, tomaron la delantera y produjeron subas en los mismos. Desde YPF justificaron los aumentos de precios en base a los aumentos del dólar y la dependencia que poseen con dicha moneda, ya que la mayoría de los costos e insumos los afrontan supuestamente en esta moneda".

Un análisis profundo de El Comercial permite aseverar que en lo que va de este año, las estaciones que expenden combustibles al público registraron aumentos de hasta un 22% si se hace un promedio según el tipo de producto. De consolidarse esta tendencia a lo largo de todo el año, para diciembre de 2009 los precios habrían variado casi un 50% con respecto a comienzo de año para algunos de estos productos.

Sucede que salvo este último aumento, generalmente el precio se modifica de a poco pero en forma constante, lo que permitió contabilizar, por ejemplo en una sola empresa, catorce "pequeños" aumentos durante el año pasado.

Las explicaciones de los empresarios

A la hora de dar las explicaciones de los aumentos permanentes en el precio de los combustibles, tres son las excusas que se repiten por parte de los empresarios, quienes incorporaron estas explicaciones en sus muletillas en muchos casos: mejorar la rentabilidad, precios del aumento del crudo y aumento del precio del dólar.

Sin ir más lejos, esta última excusa fue la que refleja el informe del Organismo de la Constitución al preguntarles a los empresarios sobre el porqué del último aumento de 20 o 30 centavos por productos.

Llama la atención que esta afirmación sea la explicación final, porque desde hace meses el precio del dólar oscila en un promedio casi inamovible, con fluctuaciones normales en dos o tres centavos a lo sumo, pero siempre haciendo equilibrio entre lo que sube y lo que baja, porque la decisión del Gobierno nacional es que no sufra grandes modificaciones, por lo que cuando es necesario, promueve una fuerte intervención del Banco Central para garantizar la estabilidad de la moneda norteamericana.

El tema de la rentabilidad también se repite a la hora de justificar un aumento sorpresa que es descubierto por algún medio de comunicación o denunciado por alguna institución.

En este sentido, el razonamiento empresarial es que los costos fijos son altos y sus puntos de equilibrio deben estirarse en cantidad de litros vendidos para alcanzar al lugar donde no pierdan dinero. "De cada peso que el cliente paga, 70 centavos van a manos del estado y al empresario solo le quedan 7 centavos", comenta uno de los empresarios más importante del rubro dentro de la provincia.

Según los empresarios, esta situación va atada de otra y que tiene que ver con el tema de los cupos: varios dueños de estaciones de servicios denuncian que son las petroleras las que fijan el precio y también las cantidades. Como, según afirman, este es un mercado oligopólico, hay 4 empresas como YPF, SHELL, ESSO y Petrobrás que manejan todo el mercado y condicionan de manera antojadiza los cupos históricos.

El precio actual de las naftas

Haciendo un paralelo de los precios y de manera de hacerlo más gráfico, describimos una situación comparativa con la evolución de los precios a principio de año y los actuales.

Por enero de este año, las estaciones de servicio de identificación Shell vendían en promedio la Nafta Común a $2,599, la Súper se conseguía por $ 3,299, la V-Power: $3,699, mientras que la Fórmula Diesel registraba precios promedios de $ 2,899.

Los precios actuales en estas mismas estaciones de servicio son: Súper: $ 3,299; V-Power $ 3,799; la fórmula Diesel se consigue por $ 2,769; mientras que la V-Power Diesel cotiza a $ 3,199.

Las estaciones de YPF, mientras tanto, manejaban estos precios en enero: la nafta Fangio XXI se conseguía por $ 3,388; la Súper XXI $ 2,956; la nafta Normal XXI: $ 2,298; mientras que la Ultra Diesel XXI: $2,127.

Los valores actuales que manejan estas estaciones de servicios son: la nafta Fangio XXI cuesta $ 3,739; la Súper XXI $ 3,409; la nafta Normal XXI: $ 2,699; mientras que la Ultra Diesel XXI: $2,699.

Desde las estaciones de servicio ESSO, los valores a principio de año registraban: la nafta 5000 se conseguía por $ 3,108; la 8000 costaba $3,638; y la Diesel estaba $ 2,438.

Si se quiere comprar estos mismos productos hoy, hay que ver los incrementos: la 5000 se consigue por $ 3,669; la 8000 cotiza actualmente $3,989; y la Diesel cuesta $ 2,849.

Los abusos en el interior provincial

La demarcación de precios dentro de las distintas estaciones de servicio de la ciudad tiene su correlato abusivo en el interior de la provincia, donde los empresarios otorgan en forma discrecional los aumentos sin dar explicaciones a los usuarios.

Cuando los usuarios interrogan a los empresarios del interior sobre las diferencias abismales entre los precios que se pagan en la capital provincial y el interior, la única respuesta que reciben es que justifican las abismales diferencias por las "distancias" y el costo del flete del combustible.

Este año, la Defensoría del Pueblo recepcionó quejas de usuarios del interior con respecto a este tema, por lo que una pronunciación pública podría ser tomada una actitud de atención a los abusos que se cometen en el interior.

Esta situación no sólo afecta a los que disponen de vehículos particulares en el interior, sino que los principales afectados son los productores, quienes utilizan este producto como insumo de producción.

La diferencia señalada por las denuncias públicas sobre los abusos habla de diferencias de hasta $ 1 con respecto a los valores de la capital. Si tenemos en cuenta que ya los habitantes capitalinos pagan uno de los valores más altos de la región, los usuarios del interior deben pagar los precios más caros del país.

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