El gas es el combustible del futuro

Lo concluyeron los principales referentes del mundo. Es por la necesidad de usar fuentes de energía más limpias para combatir el cambio climático.
Sin embargo, en el país, hace más de un año se discute por la suba de los precios, casi congelados desde 2002.

Neuquén > La 24º Conferencia Mundial del Gas dejó preocupaciones pero también abrió grandes expectativas para Neuquén. Es que los principales referentes políticos y empresarios del planeta coincidieron en dos cuestiones: en que el gas será el combustible estrella en los próximos 20 años y en que se debe conformar un mercado mundial de ese hidrocarburo que establezca reglas claras para su comercialización.

Lo preocupante es que mientras el mundo debate la creación de ese mercado, en Argentina se llevan a cabo largas y complicadas negociaciones entre las provincias, las operadoras y la Nación para incrementar los precios, que estuvieron congelados por 7 años.

Cuando en el país la discusión del incremento de los precios ya lleva más de un año, los principales países productores de gas del mundo ultiman los detalles para aprobar los estatutos de una organización internacional para el sector al estilo de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP).

«Ya se han realizado contactos entre los principales productores, Rusia, Irán, Qatar y Nigeria y de hecho están desarrollando las bases de la organización y están en el transcurso de aprobación del estatuto», dijo Azizollah Ramezani, viceministro y director ejecutivo de la National Iranian Gas Company (NIGC), durante la Conferencia Mundial.

«El objetivo principal de esta asociación sería establecer buenas relaciones entre los proveedores, los consumidores y los comercializadores del gas, facilitar el desarrollo de nuevas infraestructuras, los lazos entre los distintos países y el desarrollo de nuevas líneas de transporte», explicó.

Si bien durante la Conferencia, el ministro de Planificación, Julio de Vido, abogó por la integración energética con Brasil, Bolivia y Venezuela, aún se está muy lejos. Bolivia no puede cumplir con los envíos de gas pautados con el país y el gran gasoducto del sur pensado para llevar el fluido venezolano a través de Sudamérica, es una quimera. La opción más potable, en unos años, será comprarle gas a Brasil que debe comenzar a desarrollar los gigantes yacimientos que encontró en el mar.

Por eso, Petrobras auguró que el nuevo modelo de integración para América Latina es el GNL, que podría utilizar la costa de Brasil (en el Norte tiene plantas de liquefacción y construye otras en el Sur) y las terminales ubicadas en la Argentina y Chile.

El GNL fue la vedette de la 24º World Gas Conference. La venta de gas en buques ha comenzado a commoditizar el fluido, y crecerá exponencialmente de aquí a 2030, una vez que se supere la crisis financiera mundial, coincidieron los especialistas.

Más gas

También convergieron en que el gas será el fluido del Siglo XXI, debido a que deberá ser usado cada vez más para reemplazar a los derivados del crudo y al carbón que se queman en la generación de energía eléctrica, para reducir los gases del efecto invernadero.

Además, en los últimos años sus reservas crecieron notablemente por la explotación de yacimientos no convencionales. Estados Unidos provocó una revolución en la industria con el desarrollo de ese tipo de reservorios. El director ejecutivo del grupo británico BP, Tony Hayward, aseguró que «hay una revolución por la posibilidad de estos recursos de ser comercialmente viables a un precio muy modesto».

Aquí es donde se abre un futuro promisorio para Neuquén, ya que se estima que la provincia tiene grandes reservas de Tight Gas. Falta que la coyuntura de precios acompañe y estimule las inversiones.

Neuquén es la principal productora de gas con el 51 por ciento del fluido que se extrae en el país. La provincia posee una gran infraestructura y tiene una cuenca conocida, por lo cual se podrá subir fácilmente al tren del futuro.

Escenario

La demanda y el cambio climático

La crisis financiera mundial afectó los precios y el consumo de gas, pero las grandes empresas aseguran que se trata de un momento de excepción y esperan que la lucha contra el cambio climático catapulte a esta fuente de energía en las próximas décadas.

El presidente de Repsol YPF, Antonio Brufau, dijo que ya ha quedado «atrás lo peor de la crisis» y que la caída abrupta del consumo se compensará en tres años.

El presidente de la Unión Internacional del Gas (IGU, por su sigla en inglés), Ernesto López Anadón, reconoció que «la crisis está afectando los mercados, pero hoy hay signos de estabilización y las previsiones indican que probablemente dentro de dos o tres años la actividad se recuperará totalmente».

«Pero la industria del gas es de largo plazo porque las inversiones llevan tiempo. Por eso no creo que la crisis afecte la forma en que está creciendo la industria. Muchas empresas ratificaron que no detendrán sus planes de expansión», añadió.

Todos coinciden en que en los próximos años la demanda será impulsada por las economías emergentes en fuerte proceso de industrialización.

«Para 2020 la población mundial va a llegar a 8.500 millones de habitantes, con un aumento del consumo de gas per cápita aportado principalmente por China, India, Brasil e Indonesia», afirmó Alexey Miller, vicepresidente del directorio del grupo ruso Gazprom, el mayor productor de gas del planeta.

Según un estudio elaborado por la IGU, la demanda mundial de gas pasará de los actuales 3 trillones de metros cúbicos a 4,3 trillones de metros cúbicos para 2030, lo que elevará la participación del gas en la matriz energética del actual 21 por ciento a un 23 por ciento. En Argentina es una de las más altas: alcanza al 51 por ciento.

Aunque el informe señala que si se adoptan políticas ambientales más agresivas contra el cambio climático, la demanda de gas será para 2030 de 4,8 trillones de metros cúbicos, con lo cual el fluido pasaría a tener una participación del 28 por ciento en la matriz energética global.

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