Columna del domingo: Mucho más que una renuncia

La concreción de una renuncia que ya era pública desde hace mucho tiempo mueve a realizar algún ejercicio que debiera darse el propio Gobierno y en particular el Dr. Molina.- Con la dimisión de Tellechea a la Dirección de Deportes Molina pierde algo más que un funcionario, deja por el camino el último de sus laderos que gozaba de prestigio político propio por el desarrollo de su gestión.
El Gobierno de Molina, ha sufrido este año golpes que comienzan a mostrar que su liderazgo, aparte de esmerilado, ya no contiene que lo otrora hacia. Luego de la interna radical en donde el Intendente mostró su cara más autoritaria desplazando a todos aquellos que no reportan acríticamente a su liderazgo, perdió a la Dra. Manis y hoy, seis meses después, pierde a Tellechea.- Los reemplazos de Ignacio en Cultura y Manis en Desarrollo Social, ambas con perfiles y gestiones diferentes, demostraron que quienes hoy ocupan esos lugares tienen una muy pobre labor, la calidad de la gestión cayó abruptamente; esperemos que el sucesor de Tellechea no cumpla la paupérrima labor que desarrollan Benítez y Dabós y tenga mejor o igual capacidad del que sustituye.- El gobierno debe afrontar un serio sinceramiento. Tellechea no se va sólo por cansancio, se va al igual que los otros, con una fuerte desilusión con el Intendente; quien lo “invito” a ser el cabeza del Proyecto K, abandonándolo en la mitad del viaje, produciendo el aislamiento del Director de Deportes. Dejándolo con un futuro político imposible de desarrollar desde la Unión Cívica Radical; lo que hará que, casi con seguridad, emigre junto con el prestigio acumulado a alguna versión opositora. Molina sin embargo giró hacia la ortodoxia radical y Tellechea vio cómo era abandonado a su suerte.-

Lo que parece ser difícil de comprender es cómo el Intendente, siendo muy perspicaz para ver hacia donde sopla el viento, no vea que cada día que pasa se va quedando con colaboradores menos eficaces, más cuestionados y con una casi nula aprobación de la sociedad; esto es lo que hace que su imagen se deteriore.- Este no ha sido un año bueno para la gestión Molina, pero la sombra de uno peor se ciñe sobre su horizonte. Pone mucho en juego y no es su nombre el que traccione la boleta, ni su gestión como lo fue en el 2005. El capital político que pone en juego es mucho más que una mayoría en el Concejo. Eso le sirvió para ganar votaciones, pero también sin duda lo “ayudo” para bajar su buena imagen. No cuenta el Bloque de Concejales ninguna batalla dialéctica ganada en el último año desde que ostenta la mayoría numérica; y venía de dos años anteriores no muy distintos.- La pérdida de la iniciativa política por parte de Molina es más que evidente. Hoy, cada tema que quiere imponer en la agenda local es duramente cuestionado y carece de coroneles a su lado que los tomen como propios y salgan a ganar la calle. No tiene un Partido que lo acompañe, ni el Frente electoral que le sirvió de sustento, existe. No se hace política con solicitadas en los diarios; se necesita de dirigentes que sean polea de transmisión con la Sociedad. Hoy el gobierno nota su ausencia, cuando los necesita más que nunca.-

Tellechea debe ser el punto de inflexión que tomen el Gobierno y los radicales para darse cuenta que el reloj de arena les juega en contra. Sino reaccionan con astucia y rapidez los tiempos que vienen no serán nada fáciles para quienes conducen los destinos políticos del municipio. Deberán aprovechar la incipiente unidad de la oposición en la provincia de Buenos Aires y que prime más el voto antikirchnerista en la ciudad, para que eso repercuta en la elección local. Sino su destino electoral será negro. Para eso Molina deberá en su ciudad enhebrar un gran acuerdo con fuerzas hasta ahora extrañas a él como son la Coalición Cívica y el Socialismo línea Binner aunque eso le cueste ceder algún hombre de su confianza. La otra ímproba tarea será unificar su Partido en Necochea.-

EDMUNDO DANTES

Edmundodantes08@hotmail.com

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