Colonia de invierno.

El Ciclón llegó a Uruguay con un perfil diferente al de los últimos años. En lugar de estrellas, hoy hacen número los pibes de la cantera: 11. ¿El Cholo llevó dulces?
De la carrada de estrellas con el lugar ganado en la constelación a esta versión juvenil, de arcilla prometedora empujada por la necesidad, a la espera de ser moldeada en pos de los resultados. San Lorenzo enfiló y llegó a Uruguay para la pretemporada, en un ferry que verdaderamente se pareció a una Colonia de invierno, y no sólo por jugar con el nombre de la localidad charrúa que será centro de operaciones. Las urgencias económicas llevaron al achique y en la lista de 23 futbolistas que cruzaron el charco (que al final incluyó al nigeriano Félix Orode, dejando de lado el tema contractual que amenazaba con demorar su partida hasta el miércoles), hay 11 que surgieron de la cantera, y varios de ellos fueron promovidos por el propio Simeone. En ese grupo están los Axel Fernando Juárez o Sebastián González, de 18 y 17 años respectivamente, dos de los que debutaron en la elite con el Cholo. Y los Palomino, Bazán o Prim, la última sorpresita (uno de los pollos del Guly en Reserva). Que se vengan los chicos, nomás...

Ya en aquella maratónica reunión en las oficinas de su hermana en Puerto Madero, cuando arregló su vínculo con Boedo, el DT se había comprometido con la dirigencia a promover a los chicos que veía con pasta. Y, de a poco, lo fue haciendo. Claro, el nuevo panorama, con salidas masivas, como las de Adrián González, Solari, Navarro, y la incógnita de Silvera, entre otros, apuraron la movida, más allá de que le han llegado en estos últimos días nombres nuevos, como Migliore, Leiva, y la sombra del lateral Pablo Pintos que ya asoma. Y hasta hay juventud entre la lista de los no caseros: Alejandro Gómez apenas es mayor de edad, Bordagaray tiene 22 y el morocho Orode todavía cuenta 18. Por eso, la sangre nueva inunda el Sheraton de Colonia, ¿Será Paco o Pibes?

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