Colón sueña junto a Fuertes

Quedó primero con Newell's y Godoy Cruz. Y eso que le preocupa escapar de la promoción.
Colón ganó su segundo partido de 6 puntos en ocho días. En la fecha anterior su víctima había sido Gimnasia de Jujuy. Y ayer, también en el Cementerio de los Elefantes, el que quedó de rodillas resultó Central, otro de los rivales directos en la lucha por mantener la categoría. El triunfo de Colón tuvo un protagonista excluyente: Esteban Fuertes, autor de los dos goles e ídolo creciente de la hinchada. Como Martín Palermo o José Luis Calderón, el Bichi representa al paradigma de la vigencia puesta al servicio del gol.

De movida, la lucha se planteó en la mitad de la cancha, allí donde los dos buscaron eclipsarse mutuamente a puro músculo. Pero bastó que Colón forzara seriamente en ofensiva por primera vez para que el partido se destrabara. Primero, un tiro picante de Fuertes se desvió en un rival y se fue al corner. Enseguida, Jorge Broun le sacó al tiro de esquina un derechazo a Germán Rivarola. Y al envío de Matías Oyola lo conectó Fuertes con un cabezazo de anticipo para el 1 a 0.

Lejos de aprovechar la ventaja para manejar el partido con inteligencia, Colón se quedó. Y permitió que Central creciera a partir del empuje de Jesús Méndez quien, ya en el segundo tiempo, debió irse expulsado junto a Alejandro Capurro por agresión mutua.

El equipo rosarino mostró más fútbol que Colón hasta el final de la etapa inicial. El problema de Central fue que Milton Caraglio quedó un poco aislado en la ofensiva. Así y todo, los dirigidos por Gustavo Alfaro dispusieron de dos chances muy claras para igualar pero chocaron contra las manos firmes de Diego Pozo.

Al igual que en el empate ante River y en la victoria sobre Gimnasia de Jujuy, el arquero volvió a resultar clave para su equipo. A los 19 exhibió una notable capacidad de reflejos para quedarse con un tiro de Gonzalo Choy González desde el punto penal. Y sobre los 26 debió exigirse al máximo para manotear al corner un tiro libre muy complicado del uruguayo Pablo Lima.

Central salió a buscar la igualdad a matar o morir. Pero en su afán ofensivo se desprotegió más de la cuenta en el fondo. Y con el ingreso del colombiano Daley Mena, Colón comenzó a usufructuar de a poquito esas zonas liberadas.

Central fue más empuje que ideas, más voluntad que claridad conceptual. Y por eso prácticamente no inquietó a un Pozo que sólo se equivocó al quedar a mitad de camino cuando fue a buscar un centro, sobre los 19. Con todo, el arquero corrigió esa falla al toque y la mandó al corner cuando la pelota quemaba en su propia área.

Así como Central atacaba como podía, casi a los ponchazos, Colón supo agruparse bien para salir rápido de contra. Y en una de esas réplicas llegó el segundo, sobre los 40. Mena habilitó al ingresado Alfredo Ramírez sobre la derecha y el volante mandó el centro que Fuertes conectó al gol a la carrera, con una definición exquisita.

A esa altura, los dos ya estaban con un hombre menos por las expulsiones de Capurro y Méndez. Central volvió a insistir en ataque con la misma carencia de variantes que tuvo en todo el partido. Y entonces el triunfo local no corrió ningún tipo de riesgos.

Colón está invicto y su gente volvió a festejar ruidosamente. Central, en cambio, quedó sumido en su propia impotencia y con muchos interrogantes sobre su futuro en el que la palabra "descenso" aparece muy claramente.

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