Colón mostró firmeza y pasó al frente con el quedo de los Rojos

Los santafecinos vencieron a Independiente por 1-0 y se ubicaron en la cima; sustentaron la victoria con su gran producción en el segundo tiempo
Colón se manejó con madurez, acaso la mejor virtud para los equipos que se pasean por la cima. No se apuró ni siquiera en las peores situaciones y cosechó el fruto en el momento justo. Ni antes ni después. Acaso por eso haya disfrutado tanto ese mordisco que le dio los tres puntos frente a Independiente y que lo ubicó, aunque sea de forma ocasional hasta que hoy juegue Vélez, en lo más alto del Clausura.

Si en algo mejoraron los santafecinos fue en que supieron desplazarse bajo presión, a diferencia de lo que pasó en el 1-1 con Arsenal, en el que la aceleración los llevó de la mano. Soportaron los lapsos desfavorables, sobre todo en el primer tiempo, corrigieron las fallas estratégicas y, con el transcurso de los minutos, desgastaron la resistencia del ya desdibujado Independiente.

El equipo de Avellaneda también sacó sus conclusiones. La primera, quizá la más atendible, es la que testifica que su ritmo disminuye notablemente en los segundos tiempos. Lo había anticipado el DT Américo Gallego durante la semana y ayer se vio otra vez, tal como había ocurrido en la derrota con Lanús (5-1) y en el triunfo sobre Huracán (2-1). El desgaste físico y las desconcentraciones atentaron permanentemente contra sus aspiraciones. Así, la situación le abrió un panorama distinto a Colón, que tuvo muchas situaciones de riesgo, casi todas bien resueltas por el arquero Assmann.

Gallego utilizó un esquema más ofensivo, con Montenegro como enlace y con Sosa y Mazzola como delanteros, y, al principio, se advirtió un viraje respecto de las últimas dos actuaciones. En mucho influyó el cambio de ritmo que Ríos impuso para quebrar la superpoblada línea de volantes de Colón. Si bien Independiente casi nunca vio de cerca a Pozo, controló la pelota y ejerció un interesante dominio territorial. Mazzola tuvo la más clara, pero el juvenil atacante no pudo empujar la pelota cerca del arco. Eran tiempos en los que lo único que preveía una reacción de Colón eran las grietas entre Gioda y Tuzzio, que forzaron los buenos anticipos de Assmann.

El ingreso de Torres por Chitzoff acomodó el sistema de Colón. El equipo dirigido por Antonio Mohamed creció hasta doblarles el brazo a los Rojos. Assmann, primero en un mano a mano, y después en un tiro esquinado, se lució frente a Sciorilli, uno de los más inquietos. También controló un cabezazo de Fuertes desde una posición franca. Lo único a lo que atinó Independiente fue un contraataque de Gandín que terminó con un remate de Sosa que rebotó en el travesaño.

El gol llegó como por decantación, tras una certera habilitación de Sciorilli a Fuertes -a la distancia se lo vio en una dudosa posición-, que eludió a Assmann y definió sin problemas. Cansado, sin respuestas, Independiente hizo lo que pudo hasta el final y vio cómo el festejo se situó en el campo adversario. Colón saboreó el éxito como si se tratase de la manzana más dulce.

6 son los partidos como local en los que Independiente no pudo con Colón, con cinco derrotas y un empate

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