Colocan trampas en todo el norte correntino por la leishmaniasis

Se trabaja en Ituzaingó, Virasoro, Santo Tomé y Paso de la Patria. El objetivo es detectar al insecto transmisor
Posadas. Hace dos semanas comenzó en las principales localidades del norte correntino un relevamiento que, mediante la colocación de trampas en un muestreo de viviendas, permitirá medir la presencia de la lutzomyia longipalpis, el insecto que trasmite la leishmaniasis visceral.

El trabajo es conducido por el director de Centro Nacional de Endemoepidemias, Daniel Salomón, el mismo que realizó un relevamiento similar en Posadas y Garupá hace poco menos de dos año y probablemente el especialista que más sabe de la mortal enfermedad en el país, principalmente en todo lo que se refiere al insecto vector, forma de contagio y estrategias para combatirlo.

Una tarea similar debería encararse en toda la provincia de Misiones, según planteó el mismo Salomón, tras la expansión de la enfermedad con animales enfermos en prácticamente toda la provincia y casos humanos en Posadas, Oberá, Alem y Apóstoles.

Donde hay perros enfermos

Hace dos semanas que comenzó el operativo de colocación de trampas en Corrientes, según explicó la directora de Zoonosis de esa provincia, Karina Ramos. Ahora se trabaja en la zona de Paso de la Patria.

“Relevamos toda la zona de la provincia, la frontera y en los municipios donde se registraron reservorio (perros con el parásito de la leishmaniasis)”, explicó Ramos. Y enumeró Santo Tomé (23 casos caninos), Villa Olivari, Itá Ibaté (20 casos caninos), la isla Apipé (12 casos), Ituzaingó (110 casos), Virasoro (20 casos), Paso de la Patria (un caso) y Corrientes Capital (un caso).

En el relevamiento trabaja un equipo integrado por especialistas de Salud Pública de la Nación y referentes del Salud de Corrientes y las Municipalidades.

“Pretendemos un relevamiento exhaustivo, queremos seguir muestreando la mayor parte de los municipios que podamos”, explicó Ramos.

Sin casos humanos

Si bien la enfermedad ya está extendida en los perros también en Corrientes, en esa provincia aun no se detectaron casos humanos. De todas formas se trabaja en la vigilancia de casos humanos, principalmente ante los cuadros febriles que también permiten detectar otras enfermedades como el dengue y la fiebre amarilla.

Y con los municipios se trabaja con los casos caninos. “Se han formado comisiones que unifican referentes tanto del municipio, como del sector de la salud y las fuerza como Prefectura, Gendarmería y Defensa Civil”, indicó Ramos. De todas formas, admitió que se han planteado patrones diferentes, pero la mayoría acompaña los trabajos de prevención.

El trabajo que ahora se lanza en Corrientes, no dista demasiado de las tareas sugeridas e impulsadas en las distintas localidades misioneras, pero que principalmente en Posadas, se tardó tanto en implementar.

“Partimos de la tenencia responsable”, puntualizó Ramos. Las medidas previstas para los casos caninos están expresadas en normativas. “La mayor parte de los municipios han aprobado ordenanzas. Ante los casos positivos del animal se pone en conocimiento del propietario lo que significa tener un reservorio ya es parte de la responsabilidad del propietario lo que decida hacer con su mascota”, indicó Ramos.

La funcionaria correntina indicó que, si el propietario opta por sacrificar al animal se le facilitan los recursos para hacerlo. “En el caso que no quiera matarlos, se le da todas las recomendaciones para la tenencia responsable”, sostuvo Ramos. Y enumeró: el animal con leishmaniasis tiene que estar con un collar o pipeta repelente en forma permanente, debe ser colocado dentro de un canil con tela metálica en las horas de mayor actividad del insecto transmisor (desde el atardecer hasta la medianoche). Las ordenanza también prevén controles de personal municipal respecto al cumplimiento de estos cuidados con el perro enfermo.

Las recomendaciones del 2007

Ya en junio de 2007 el informe sobre leishmaniasis marcaba acciones concretas que sin embargo recién comenzaron a aplicarse en Posadas y lentamente se replican en las localidades del interior.

-Denuncia obligatoria

El informe sobre el relevamiento de la leishmaniasis en Misiones, insiste con la necesidad de establecer un sistema de denuncia. La leishmaniasis visceral está incluida entre las enfermedades de denuncia obligatoria definidas según una ley del año 1964, que incluye tanto los casos humanos como zoonósicos. Pero falta implementar el mecanismo.

- Censo y programa de control

El informe también indica realizar un censo canino poblacional y definir un programa de control de la leishmaniasis visceral canina “teniendo en cuenta que el tratamiento canino no es una medida de control de la leishmaniasis”. Este último punto está vinculado a que según los estudios realizado en distintos lugares del mundo sobre la enfermedad, si bien el perro clínicamente mejora, no se negativiza nunca. En otras palabras, siempre tiene la posibilidad de ser fuente de contagio.

- Medicación sólo para humanos

La otra advertencia del Programa Nacional es que en los perros no se use la medicación humana. El riesgo es que se terminen transformando en fábricas de parásitos resistentes a los tratamientos.

Una Navidad sin taca-taca

Algunos abuelos misioneros cuentan a sus nietos que cuando es tiempo de luciérnagas -o taca-taca como se las conoce regionalmente- las lucecitas voladoras que pueblan las noches no son otra cosa que ángeles que tienen la misión de mirar cómo se portan los niñitos para llevar el reporte al Niño Dios o Papá Noel, según sea el caso. Entonces, cuando aparecen las taca-taca, hay que portarse muy bien o no habrá regalos.

Pero este año parece que hay piedra libre para los chicos traviesos de San Pedro. Las taca-taca inspectoras casi no aparecen por el pueblo. Y algunos atribuyen la ausencia al efecto de la fumigación tras el brote de fiebre amarilla en enero pasado.

En Posadas, el vector está en el 42 % de las casas

POSADAS. Sobre una muestra de más de 300 chacras en la ciudad de Posadas, la lutzomyia longipalpis, el insecto transmisor de la leishmaniasis visceral humana, fue detectada en el 42 por ciento de las viviendas estudiadas.

Son los resultados del relevamiento entomológico realizado por el especialista Daniel Salomón en un trabajo de dos meses en Posadas y Agrupa. Fue presentado en junio de 2007 en una reunión que convocó a veterinarios y a referentes del área de sanidad municipal y provincial. Sin embargo, a casi un año y medio y con cuatro víctimas fatales por la enfermedad y 31 personas que lidian con ella o sus secuelas, recién en los últimos meses comenzaron a aplicarse las recomendaciones que ahora tomaron forma en el Plan Nacional contra la Leishmaniasis Visceral.

Los datos describen la situación de las poblaciones de flebótomos en Posadas y la potencialidad del riesgo en el período analizado, de enero a marzo de 2007. Pero, según mencionó Salomón semanas atrás en Posadas, los relevamientos recientes realizados en Clorinda, Formosa, muestran que los niveles del vector se mantienen altos en los mismos puntos donde se encontraban altos en el primer estudio.

De 307 sitios muestreados entre Posadas y Garupá, en el 58 por ciento no se encontró al vector, según la investigación. En el 2,5 por ciento de los lugares muestreados, la abundancia fue alta, con más de 60 ejemplares como promedio. En total fueron capturadas en la zona 5.078 lutzomyias, de las cuales el 99 por ciento era del tipo longipalpis, la que transmite la leishmaniasis.

Según el informe, la distribución de los flebótomos es muy caprichosa si bien las investigaciones permiten definir un ambiente propicio para el insecto. La mayor concentración de sitios con alta abundancia se presentó en un arco que rodea el centro urbano de Posadas, indica el informe donde se hace la salvedad de que no se trabajó en el microcentro ni en Villa Sarita.

También se detectó que, mientras se puede inferir que junto a una zona de alta infestación habrá otra zona cercana de igual riesgo, no ocurrió así. Son puntos aislados, totalmente dispersos y no guardan relación. El factor fundamental es el ambiente: la presencia de gallinas y de árboles frutales como mamón o mango.

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