El colmo: Los sueldos mendocinos dependen de la cartera de Cristina

Las pésimas previsiones y la ceguera para reconocer el déficit hicieron que Mendoza llegue ahogada a fin de año. El reconocimiento de Cerroni a los secretarios de hacienda sobre la necesidad de plata K urgente para los sueldos, es un certificado de la improvisación.
Primero, el gobernador Celso Jaque no previó la crisis, ni tuvo respuestas eficaces frente a ella. Después, hizo un pésimo cálculo del presupuesto provincial, que ahora es deficitario en más de 500 millones de pesos. A ello se suma el despilfarro del dinero –el Caso Cadillacs es una buena muestra de ello- y la parálisis posterior al 28 de Junio, cuando el gobierno podría haberse sentado con la oposición a sincerar las cuentas mendocinas y trazar un plan de emergencia. ¿Y ahora? Ahora… el gobierno depende de la buena voluntad de la presidenta Cristina Fernández de Kirchner para pagar los sueldos de este mes, tal como hemos informado hoy cerca del mediodía. Es, sin dudas, el colmo de la improvisación.

Así, el federalismo, la autonomía de Mendoza, se destruyen a pasos agigantados y en la provincia nada parece conmoverse. El gobernador Jaque y el Ministro de Hacienda Adrián Cerroni deberían estar abochornados de que a sólo dos meses de terminar el año fiscal, no se sepa cómo se van a pagar los sueldos, los insumos hospitalarios se entreguen en cuentagotas a los enfermos, y no tengan armado un esquema contingente; un "Plan B" de endeudamiento propio, por si falla todo lo demás, es decir, tomar deuda con Nación y con un bono, luego de que el Congreso autorice flexibilizar la Ley de Responsabilidad Fiscal. En una empresa privada, una situación así le costaría la cabeza al gerente financiero.

El cuadro real que sufre la provincia no es culpa de la gripe A, ni de la crisis internacional, sino de la improvisación, de la falta de gestión administrativa, y de la carencia de capacidad política. El mismo Jaque explicó en octubre del año pasado los famosos catorce puntos para salir enfrentar la crisis internacional. Y luego decidió dibujar un presupuesto sin déficit, con metas irreales, e imposibles de cumplir. Ahora, la única fuente de recursos es la genuflexión en la Casa Rosada.

Apenas terminaron las elecciones, el gobierno tendría que haber llamado a la oposición a discutir una agenda urgente de temas. Uno de ellos era el fiscal. Pero Celso Jaque tardó dos meses en reconocer que había déficit y la oposición se tomó tres para asumir que tenía que tener algún rol, más allá de mirar desde la tribuna. Ahora parece que la solución más aplaudida por todos será que la presidenta nos preste la plata. Un verdadero papelón.

Una provincia como Mendoza no tiene por qué pedirle dinero al gobierno federal para pagar los salarios o gastos esenciales. Tiene que tener legisladores nacionales que hagan valer sus derechos para que reciba lo que le corresponde, y un gobierno provincial serio, que prevea los problemas y actúe en consecuencia.

Si finalmente hay que organizar un esquema de endeudamiento, éste será hecho a las apuradas. No hay forma de que salga bien, porque los recortes no serán racionales, y quedarán compromisos incumplidos por muchos millones de pesos, por ejemplo en obras. Además, la condición de deuda de un estado sano no es la misma que la de una provincia que no tiene suficiente dinero para pagar los sueldos en 15 días. La falta de tiempo para conseguir las mejores condiciones posibles de tasa, y plazo, harán que la toma de un crédito sea carísima, si es que es toma esta opción. Y si la consabida "muñeca política" de Jaque hace maravillas y consigue la plata de los K. ¿Será gratis? ¿O tendremos que entregar nuevos derechos sin protestar?

Lo más probable es que sea esto último, por falta de previsión, de gestión administrativa y política, y de análisis. Eso sí, las consecuencias serán "coparticipadas" entre todos los mendocinos.

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