Coletazos de la elección de la presidenta Tribunal de Cuentas: Caón se fue del cargo donde jamás tendría que haber estado

Villa Carlos Paz. Lejos de normalizarse, tras la serie de disputas internas que caracterizaron su funcionamiento durante este año, el Tribunal de Cuentas de Villa Carlos Paz se vio revuelto ayer por la renuncia de la tribuno oficialista Cristina Caón, quien dejó su cargo por diferencias «irreconciliables» con quien fuera su máximo referente político, Carlos Felpeto.

Mañana podría asumir en su reemplazo la coordinadora de Centros Vecinales del municipio, Mónica Quijano, quien le sigue en la lista de candidatos.

Caón, que fue parte del riñón del grupo político que lidera el intendente Felpeto, cortó relaciones y se encargó de facilitar que la oposición se hiciese cargo de la presidencia del Tribunal de Cuentas al que pertenecía, lo cual aceleró su salida del Palacio «16 de Julio»; que estuvo caracterizada por numerosas «idas y venidas».

La renuncia de Caón llega en un momento complicado, cuando los tribunos dejaron en evidencia que tienen serios problemas para conciliar sus diferencias, y -en un clima enrarecido y por sorteo- la juecista Alicia Osorio se adjudicó la presidencia.

La noticia causó un serio malestar en el Ejecutivo, que comenzó a arrepentirse de haber mantenido durante tanto tiempo a una funcionaria como Caón que nunca estuvo a la altura de las circunstancias y menos como partícipe de una gestión que se caracteriza por evolucionar comprendiendo los tiempos que se viven.

No es la primera vez que la tribuno Caón (a quien le aceptarían la renuncia hoy) juega «irresponsablemente» a la política, semejándose a la conducta de otro irresponsable funcional como fue el edil Oscar Sépola, quien también tuvo los beneficios de la generosidad política de Felpeto y terminó su función pública «sin pena ni gloria».

Pero la historia política de Caón no empezó en el Tribunal de Cuentas, sino como funcionaria en la cartera de Economía en la era de Felpeto en los años 80, donde sus errores groseros y su poco tacto fue disimulado por la estructura del gabinete.

Sus limitaciones se evidenciaron cuando ocupó una banca de concejal, y por esas cosas de la política partidaria y la generosidad de los líderes alcanzó la presidencia que ho hubiera resistido ninguna clase de examen si lo hubiera habido. Su poca lectura política ya había causado grandes «dolores de cabeza» al gobierno.

Ayer, tras presentar su renuncia, Caón mantuvo reuniones con los integrantes del cuerpo legislativo, ante quienes se pronunció en «duros términos» contra el propio Carlos Felpeto, a quien hace responsable por su partida.

«Estoy harta de este tipo de cosas, Carlos (Felpeto) no me puede hacer esto. No le importa nada. Y que ni se le ocurra tocar a mi sobrina, una empleada contratada, porque ella no tiene nada que ver. Si la llega a tocar le voy a arrancar los ojos con las manos»; habría vociferado la ex-concejal ante los integrantes del bloque radical. Sin pelos en la lengua y a viva voz, la todavía integrante del Tribunal de Cuentas, disparó con munición pesada contra Felpeto y manifestó que su decisión era «indeclinable».

Apelando a la receta de los mediocres, Caón responsabilizó a Felpeto de su incapacidad. ¿Qué culpa puede tener el intendente, si a los tribunos oficialistas les faltó diálogo, reflejo y comprensión de la realidad política para darse cuenta que no podían, como parte de un gobierno, compartir el sorteo con la oposición para la presidencia del Tribunal de Cuentas.

Los portazos histéricos de Sépola y Caón son el reflejo del crecimiento de un gobierno que está dejando en el camino a los inhabilitados que siempre llegan por necesidad o porque simplemente están en el momento de llenar una lista, pero nunca por capacidad o por vocación política.

Tras la renuncia de Caón, entre mañana y el jueves (depende de cuando sea aceptada la renuncia) podría asumir en su reemplazo la actual Coordinadora de Centros Vecinales del municipio, Mónica Quijano, quien le seguía a Caón en la lista.

Quijano cumplió una destacada tarea al frente de dicha área del municipio, y participó en las últimas semanas de la elaboración del plan de seguridad, que busca reducir la delincuencia en los barrios carlospacenses.

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