Los colectivos de larga distancia sufren una caída en ventas de hasta el 40%

En lo que va del año las empresas viven uno de sus peores momentos a diferencia del "veranito" que registra el sector aéreo. Empresarios culpan al combo crisis más gripe A y subsidios a los boletos en avión.
Hasta el tercer trimestre del año se verificó una fuerte caída en la demanda local de pasajes de colectivos de hasta un 40% interanual; un panorama justamente contrario a todo lo que ocurrió con la compra de boletos por la vía aérea, que por cierto, se incrementó considerablemente en relación a años anteriores, según informan empresas de Mendoza.

Los operadores locales de transporte terrestre adjudican la caída en las ventas a varios factores, como la crisis económica y la gripe A, aunque consideran que las tarifas aéreas a menor costo, que ofrece la estatizada Aerolíneas y sus seguidoras como LAN, terminaron por perjudicarlos.

"Julio fue uno de los peores meses, ya que las ventas de pasajes de larga distancia retrocedieron un 40% respecto a un año atrás. En agosto cayeron un 35% anual y a partir de setiembre se ha recuperado un poco la demanda, pero igual la baja alcanza el 22%", disparó con preocupación Daniel Jaime, gerente General de Cata de Mendoza.

Por su parte, Mauricio Badaloni de Andesmar, descartando que el sector del transporte de pasajeros de larga distancia haya obtenido rentabilidad alguna durante el año en curso, señaló que "en los últimos cuatro meses del año las ventas se ubicaron en promedio entre 30% y 35% por debajo de lo presupuestado".

Desde Chevallier, Gerardo Mengui, sin precisar números concretos de su empresa, comentó a Los Andes que "todos los destinos se han visto afectados por la caída en la demanda de pasajes, por lo que a partir del julio acordamos con los otros operadores de transporte bajar la cantidad de servicios, acordar tarifas y optimizar los turnos para tratar de ajustar gastos lo más que se pueda".

Contracara

En contraposición a la situación que atraviesan estas empresas de colectivos de larga distancia, desde Aerolíneas Argentinas informaron que "la compañía ha mantenido una alta demanda en ocupación en sus 150 vuelos mensuales que unen Mendoza y Buenos Aires en el año".

A pesar de la conflictiva gripe A, la fuente acotó con optimismo que "se trasladaron casi 23.200 pasajeros durante julio, mientras que en setiembre fueron 28.711 clientes, una cifra 19% mayor que la registrada en igual período del año anterior", agregó.

Una situación que en gran parte responde, según los operadores terrestres de larga distancia, a los subsidios que el Estado Nacional ha concedido a partir de este año a Aerolíneas Argentinas y Austral Líneas Aéreas luego de la decisión de estatizarla para salvarla de la bancarrota.

"Las bajas tarifas aéreas han paralizado la ruta terrestre en el tramo Mendoza-Buenos Aires, por lo que hemos tenido que reducir los servicios en un 30% aproximadamente. Con los viajes al sur del país ha ocurrido lo mismo", indicó Badaloni, quien no dejó de señalar que el conflicto del Gobierno con el campo (marzo 2008) fue el primer desencadenante de la crisis que atraviesa actualmente este rubro.

En tanto, Jaime de Cata realizó el mismo reclamo, ya que dijo que "siempre ha sido 3 veces más costoso viajar en avión que en colectivo pero hoy esto no es así y a veces resulta más económico optar por comprar pasajes aéreos. Lo que es un problema para nosotros, ya que hay varios destinos muy paralizados como Chile y Buenos Aires", agregó.

Para tener una idea, un pasaje en colectivo ida y vuelta desde Buenos Aires cuesta como mínimo $ 320 y como máximo $ 500, de acuerdo a las comodidades de la butaca y de los servicios a bordo. Pero recorriendo este mismo tramo en avión se deben erogar $ 378 más impuestos (alrededor de $ 470 en total).

Por lo que además de demorar mucho menos, la tarifa por viajar en avión es más económica que el costo de la butaca en primera clase de un colectivo. Inclusive, para otros destinos, como Mar del Plata, Córdoba o Santiago de Chile, actualmente las tarifas aéreas duplican, en promedio, a las terrestres, cuando años atrás la diferencia era más acentuada.

Es más, ante las acciones promocionales en las tarifas que ha emprendido Aerolíneas, la competencia, LAN, debió responder acomodando también sus precios para no perder cuotas de mercado. Así, LAN ha lanzado al mercado tarifas especiales para destinos como Chile y Buenos Aires.

Mientras que, por un lado, las empresas de transporte terrestre ofrecen con la compra mediante tarjetas de créditos un kit de promociones, que en algunos casos también incluyen estadías con tal de atraer a más clientes.

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