Colectiveros de la 501 protestaron frente al Municipio

ECHEVERRÍA: Fue luego de que ayer a la madrugada otro chofer de la línea sufriera un asalto violento en el que padeció la fisura de dos dedos y un corte profundo en su mano derecha. El trabajador ya fue dado de alta y se recupera en su casa. En tanto, el personal de la empresa mantuvo el servicio cortado durante todo el día, en el que permaneció apostado frente al Palacio municipal a espera de respuestas. Es que el martes pasado otro conductor de la empresa había sido víctima de un ataque similar. A última hora de la tarde recibieron el compromiso de implementar un mayor patrullaje, por eso hoy se reanudó el servicio en el horario habitual.
Otra vez un chofer de la línea de colectivos 501, de Monte Grande, fue víctima de un asalto violento. El hecho ocurrió a exactamente una semana del robo sufrido por Ángelo Selarrayán, el conductor de la misma empresa que debió ser intervenido quirúrgicamente luego de que un grupo de asaltantes intentara amputarle los dedos de una mano. En este caso, se trata del chofer Néstor Quiroz, de 34 años, que sufrió la fisura de dos falanges. Es por eso que desde la madrugada sus compañeros se apostaron en las puertas del municipio de Esteban Echeverría para reclamar mayor seguridad en los recorridos. A última hora de la tarde recibieron el compromiso de incrementar el patrullaje por lo que el servicio se reanudó hoy en el horario habitual.

"Estamos pidiendo seguridad. Nosotros tenemos reuniones periódicas con la policía, donde nos prometen ciertas cosas en actas pero luego cumplen a medias. Entonces sucede lo que sucede y no nos queda otra que venir a la fuente, al intendente (Fernando Gray)", resaltó Hugo Velázquez, chofer de la empresa y compañero del trabajador herido, en diálogo con Info Región. Y luego de la reunión explicó que "lo que se pidió se comprometieron a hacerlo". "Firmamos un acta, nos recibió el Intendente y por eso todo volverá a la normalidad, esperamos que se cumpla", añadió.

Toda la planta de personal de la empresa se hizo presente frente a las escalinatas del Palacio municipal, donde también estacionaron decenas de coches que simbolizaban el cese del servicio en forma de repudio. "Hoy -por ayer- no salimos a trabajar. Ahora estamos en asamblea, pero es muy probable que mañana tampoco lo hagamos", aseguró Velázquez junto al resto de los conductores.

Las unidades permanecieron por varias horas estacionadas a lo ancho de las diferentes calles que rodean la rotonda Santamarina. En ese sentido, el tránsito permaneció totalmente cortado por las unidades en símbolo de protesta.

"Al compañero le pegaron un fierrazo en los dedos, le fisuraron el índice y el mayor y le hicieron un tajo muy grande. No podemos más trabajar así, hace apenas una semana le pasó exactamente lo mismo a otro compañero", destacó Velázquez y detalló que a su colega le sustrajeron "las zapatillas, el bolso, el celular y todo lo que tenía".

"Esto es increíble, estamos esperando desde la madrugada que nos atiendan. Estamos en asamblea y decidimos que no saldremos a dar el servicio hasta que no nos reciban", había señalado Velazquez alrededor del mediodía.

El hecho ocurrió en la intersección de San Lorenzo y Jorge Newbery, en El Jagüel. El chofer ya fue dado de alta y permanece en reposo en su casa, donde recibe los cuidados correspondientes.

En tanto, ayer por la tarde fueron detenidos dos implicados en la agresión. Se trata de dos hermanos de 27 y 28 años, que fueron interceptados en una peluquería de El Jagüel, donde se disponían a cambiar su imagen para no ser reconocidos por los efectivos policiales.

La semana pasada, tras el hecho que tuvo como víctima a Selarrayán, los choferes se reunieron con el titular de la Jefatura Distrital de Esteban Echeverría, inspector Javier Hermida, quien se comprometió a "intensificar los controles en la zona". No obstante, aún la medida no parece haber dado resultados.

Como si fuera poco, ayer un colectivero de la línea 32, en Villa Diamante, Lanús, también fue asaltado bajo la amenaza de cortarle los dedos. El asaltante, de 18 años, estaba armado con un cuchillo tipo faca y fue detenido por la policía.

El hecho se produjo en la intersección de las calles Carlos Pellegrini y General Hornos, donde el ladrón subió y amenazó al chofer para que le entregara la billetera y el celular. Además, le sacó las zapatillas a un pasajero que se encontraba en la unidad.

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