Colapsaron 140 semáforos y Macri salió a pedir disculpas

Una mañana de caos de tránsito en las calles porteñas
El sistema es obsoleto y debió haber sido reemplazado hace una década. Pido disculpas". Así se refirió el jefe de Gobierno Mauricio Macri a la falla en la red de semáforos, que ayer a la mañana dejó 140 esquinas sin luces de tránsito y generó un caos vehicular en la zona norte de la Ciudad.

El corte afectó principalmente a las avenidas Cabildo, Santa Fe, Libertador entre avenida Sarmiento y Retiro, y Las Heras. También hubo problemas en Leandro N. Alem, en los cruces con San Martín, Sarmiento y Lavalle.

El momento no podría haber sido peor. El desperfecto ocurrió en plena hora pico y en las vías de ingreso desde el norte hacia el centro porteño, una de las zonas con más tránsito. Según el Gobierno porteño comenzó a las 9.30, aunque algunos vecinos aseguraron que fue antes. Recién hacia las 13 se pudo terminar de solucionar, aunque por la tarde aún quedaban unas diez esquinas sin semáforos.

"Como el martes fue feriado, para mucha gente ayer fue el primer día laboral de la semana, y por eso entraron más autos que lo habitual. Esto trajo importantes demoras. En Juan B. Justo y Santa Fe, por ejemplo, el retraso llegó a ser de 40 minutos", contó Ernesto Arriaga, vocero de Vialidad Nacional. Sin semáforos, la gente se quejó además porque no había ni policías ni guardias de tránsito para intentar poner algo de orden en las calles.

¿Qué pasó? La red de semáforos está dividida en cinco zonas, cada una con una central con computadoras que mandan, vía cables subterráneos, las señales a los equipos controladores, los aparatos grises que se ven en las veredas. Una de esas centrales, la que está en Dorrego y Figueroa Alcorta, sufrió una falla en el suministro de energía. Esto provocó que una de sus computadoras se apagara, lo que dejó sin semáforos a 140 -las primeras evaluaciones hablaban de 200- de las 350 esquinas que se controlan desde allí.

En ese lugar no hay personal, sólo máquinas. Los operarios tuvieron que llegar desde otra central, la de Parque Centenario. Recién pudieron empezar a trabajar a las 10.30, más de una hora después del corte.

Algunos equipos controladores, tienen una computadora propia, por lo cual si se quedan sin señal desde la central, pueden seguir funcionando autónomamente. Pero en la zona norte aún quedan equipos viejos, que sólo aguantan 253 segundos. Si en ese lapso no reciben la orden de la computadora central de su zona, se tildan y el semáforo se queda con la luz amarilla titilando, como pasó ayer.

"Lo que sucedió fue un accidente. La red tiene un buen mantenimiento, por eso no se dan estos problemas más seguido. Lamentablemente pasó en ese lugar y a la mañana", explicó Carlos Milovich, jefe del área del Gobierno porteño encargada de la red de semáforos.

Pero, si fue un accidente, ¿por qué el propio Macri reconoció que la red está "obsoleta"? Es que, precisamente, aún quedan en las calles equipos controladores sin computadora propia. En el Gobierno explicaron que los están cambiando, y que confían en terminar en unos cuatro meses. Cada equipo cuesta unos $ 15.000.

De las 12.000 esquinas que hay en Buenos Aires, 3.600 tienen semáforos (unos 24.000 artefactos, entre los de tránsito y los peatonales). "La media mundial es de una esquina semaforizada cada 1.000 habitantes, así que estamos bien", explicó Milovich.

De los 3.600 cruces con semáforos, 2.500 están incluidos en la red central. Los otros 1.100 quedan en la zona sur, donde hay menor densidad de tránsito, por eso tienen un sistema no centralizado. En total, el Estado porteño gasta unos $ 20.000.000 anuales en el mantenimiento e instalación de los equipos.

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