Colapsa hospital público por falta de presupuesto.

Debido a que el gobierno de la provincia no envía dinero suficiente para contratar más profesionales ante la emergencia sanitaria ni para la compra de insumos, la capacidad operativa del nosocomio está desbordada.
El hospital Schestakow tiene los servicios colapsados frente al fuerte crecimiento en las consultas médicas de una población con temor a la Gripe A, aunque el problema viene de muchos antes. Esto obedece que el gobierno de la provincia no baja el dinero necesario para incorporar profesionales de salud, equipamiento e insumos, lo que es grave.

Desde hace meses se viene planteando al ministerio de Salud de la provincia el cúmulo de necesidades que existen en el Schestakow, sin encontrar respuesta. Tanto es así que ayer viajó a la capital de nuestra provincia el director del nosocomio, doctor Armando Dauverné, para conseguir fondos y hacer una serie de compras y contrataciones que permitan hacer frente a la crisis. También para estar preparados ante la posibilidad cada día más cercana de la temida Gripe A. Se sabe que el Schestakow no está en condiciones de afrontar una emergencia, ya que no hay disponibilidad suficiente de respiradores, entre otras tantas cosas. Se comenta que esta situación llegaría al extremo de no contar con dosis de Tamiflux para enfrentar la Gripe A, o pedir colaboración para el envío a Buenos Aires de los estudios que determinan si una persona ha contraído esa enfermedad. Ni siquiera contarían con placas para hacer radiografías y otros insumos imprescindibles.

Hemos podido conocer que el hospital tiene problemas en cuanto a recurso humano, ya sea porque hay profesionales que están enfermos pero también debido a que la cantidad de médicos no es suficiente en la mayoría de los servicios. Según se nos dijo, un médico cobra 2200 pesos por mes y en razón de ello pocos quieren trabajar en el nosocomio.

Esta situación obedece lisa y llanamente a la falta de recursos, pero no de ahora sino de mucho antes de esta emergencia sanitaria. Faltan médicos y enfermeras, también insumos, tal el caso de respiradores. La situación no se resuelve solamente con disponer el equipamiento, hay que tener el soporte técnico para afrontar una emergencia. Por ejemplo el servicio de Terapia Intensiva tiene una capacidad para 5 camas, alternativamente 6 y no más de eso.

Frente a este cuadro de situación es imprescindible incorporar profesionales en clínica médica y residentes, primero porque hay profesionales con parte de enfermo y los que trabajan no alcanzan a cubrir las consulta en internaciones y los consultorios externos.

Otro déficit que tiene el hospital es la falta de pediatras, a partir que los médicos emigran a otros efectores como consecuencia del sueldo que se les ofrece. Tanto es así que en las residencias médicas quedaron todos los cargos libres y quienes podrían venir no lo hacen porque con lo que cobrarían (con un atraso de varios meses) no podrían vivir, máxime si pagan alquiler.

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