Los colados en la Casa Blanca lograron saludar a Obama

El Servicio Secreto lo había negado; la audaz pareja acumula deudas y demandas judiciales
WASHINGTON.- No podía ser de otra manera. El episodio de los dos "colados" en la primera gala de Estado organizada por la Casa Blanca durante la presidencia de Barack Obama amenaza con convertirse en un escándalo político con derivaciones inciertas y amenazas de cortes de cabeza.

Cuarenta y ocho horas después de que una extravagante pareja -endeudada hasta el tuétano y en busca de fama para conseguir dólares- consiguiera colarse en la cena de gala en la Casa Blanca en honor al primer ministro indio, Manmohan Singh, el propio gobierno reconoció que, además, ambos habían logrado estrechar la diestra del presidente.

Tareq y Michaele Salahi, además de esa rara costumbre de colarse, cargan con un historial de bancarrotas y demandas judiciales.

"Hemos investigado quiénes son los protagonistas de esta rara hazaña", reveló ayer la cadena de televisión CNN. Así surgió que los dos colados son adictos a cócteles de la sociedad local. Y que por esa costumbre de inmiscuirse sin invitación acumulan 16 demandas judiciales.

En su caso, el "récord" da cuenta de una cadena de multas de tráfico, deudas de 60.000 dólares en tarjetas de crédito y demandas de quienes se sintieron estafados tras haber contratado servicios en lo que se supone que es la actividad de esta gente: la explotación de una finca familiar para la realización de eventos sociales.La finca se llama Oasis y, al parecer, la pareja se quedó con ella luego de disputarla con media familia.

Uno de los estafados, Robb Levin, le ganó un juicio a los Salahi por la organización de una boda en la finca. El dictamen estableció el pago de 15.000 dólares más intereses, desde junio de 2008. Pero Levin todavía no ha visto ni un centavo.

El incidente generó disputas entre agencias del gobierno. Hasta ahora, quien se llevó la peor parte es el Servicio Secreto. Inicialmente, sus autoridades intentaron minimizar el hecho con el argumento de que los colados nunca estuvieron cerca de Obama y de que el presidente no estuvo expuesto a riesgo alguno, hecho que pareció confirmarse porque en las imágenes que difundió la pareja de colados en Facebook no se veía al presidente cerca. Pero finalmente fue la propia Casa Blanca la que puso al descubierto la gravedad del tema, al difundir una imagen de la pareja mientras saluda a Obama.

Horas después, el Servicio Secreto, "profundamente preocupado y avergonzado", reconoció sus errores y pidió perdón. Para empezar, admitió que sus agentes no verificaron si los Salahi figuraban en la lista de invitados antes de hacerlos pasar.

"Estamos investigando lo ocurrido. Mientras tanto, hemos tomado medidas para asegurar que esto no se repita´´, dijo el director del Servicio Secreto, Mark Sullivan, en un comunicado. El vocero de la entidad, Jim Mackin, afirmó que los agentes en un puesto de control tenían una lista de invitados y aunque los Salahi no estaban allí, les permitieron ingresar. También insistió en que el servicio podría realizar una investigación penal sobre la pareja y determinar si se trata de un crimen o sólo de un episodio vergonzoso.

Ni lentos ni perezosos, los Salahi hicieron saber -a través de sus abogados- que ellos no se "colaron". Que ingresaron como cualquier otro invitado, luego de ser "autorizados" por el personal de la Casa Blanca. La pareja aspira a participar en un reality show televisivo llamado Telerrealidad . Y ahora es posible que hayan sumado laureles para ser aprobados. Y sin necesidad de colarse.

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