Un cóctel con Boudou que aceleró la crisis

El llamado Fondo Bicentenario arrancó "mal parido".
Ayer, en la conferencia de prensa, el Ministro de Economía, Amado Boudou comentó que en octubre, en una reunión del FMI en Estambul, Turquía, Martín Redrado se habría mostrado partidario de aceptar una oferta de crédito a la Argentina de US$ 1.000 millones al 14%.

Si esto fue así, la utilización de parte de las reservas para pagar la deuda ya tenía la oposición de quien debía cederlas ... Y eso podría explicar por qué Redrado fue excluido de todo el proceso de gestación del Fondo y se enteró de la existencia del decreto de necesidad y urgencia (DNU), el pasado 15 de diciembre, tan sólo media hora antes del anuncio, según comentó en una entrevista televisiva.

El Fondo tuvo un cambio que fue poco percibido, menos para Redrado.

Cuando el 15 de diciembre explicó el alcance del Fondo, Boudou dijo que era de Garantía del pago de la deuda de 2010 para el caso de que la Argentina no consiguiera financiamiento en los mercados de capitales a una tasa razonable.

Tres días después, el 18 de diciembre, en un cóctel de fin de año con periodistas, Boudou sostuvo que el Fondo no era un seguro o línea de crédito contingente a la que se echaría mano si no se consiguen otras vías de financiamiento sino que "se gastará enteramente durante 2010".

Así de Garantía, el Fondo pasó a ser de Pago. Y ante una pregunta de Clarín, sobre qué se haría con los fondos que eventualmente ingresen por la emisión de deuda en el mercado de capitales, Boudou respondió: "Si entran fondos frescos, será para financiar obras de infraestructura, porque para pagar la deuda a acreedores privados ya contamos con la plata del Fondo del Bicentenario".

En otras palabras, en lugar de reponer con esos fondos frescos las reservas utilizadas, el titular de Economía reconoció que tendría un destino indeterminado no previsto en el Presupuesto.

Esos cambios en el alcance y la naturaleza del Fondo ¿ que Clarín informó en la edición del 19 de diciembre¿ alertaron a Redrado y a sus más estrechos colaboradores, quienes le habrían recriminado a Boudou por enterarse de una cuestión tan central porque en un cóctel con periodistas preguntaron sobre el punto.

Con la tensión ya acumulada entre Economía y el Central, el 22 de diciembre, Boudou instruyó al Secretario de Hacienda a abrir la cuenta en el BCRA para disponer de los US$ 6.569 millones.

Para esa fecha, Redrado ya había mandado el DNU al análisis de la Subgerencia Jurídica. Y para evitar una definición, no puso el punto de la Cuenta en la orden del día de la reunión de Directorio del miércoles 30, sabiendo que estaba en minoría.

La gota que rebasó el vaso en Olivos fue la información de Clarín, del 4 de enero, que daba cuenta de la oposición de Redrado a abrir la cuenta.

Ahí Cristina y Néstor Kirchner definieron la ofensiva contra Redrado. El Día de Reyes, el viceministro de Economía, Roberto Feletti, acusó a los que se oponen al Fondo de favorecer los "Fondos Buitres". Fue la primera estocada para destituir a Redrado.

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