Coco hinchado

El DT se enojó por los cuestionamientos de algunos dirigentes. Cuenta que le costó repetir los 11, refuta cada crítica y contragolpea.
"Basile está al límite", se llegó a escuchar en Casa Amarilla. La tapa de ayer de Olé conmovió. Y aunque el pincel que pinta la realidad de este Boca todavía no tenga la brocha tan gorda como lo sugieren algunos, el panorama es claro y sin lugar a segundas lecturas: el Coco también está hinchado.

Cuando desayunó y leyó el diario antes de partir a la práctica, el DT ya sentía lo que más tarde expresaría uno de sus íntimos: "Quiere colgar del árbol a un dirigente". Basile sabe quiénes son sus contras y lo mastica. Siente que le juegan por la espalda y no coincide con los cuestionamientos que le espetan sus críticos: forzar la renovación de Ibarra, la elección de algunos refuerzos, el escaso tiempo de trabajo y el poco aprovechamiento del plantel. El tiene respuesta para todo. Ahí surgen los contrapuntos. Y se agrandan las diferencias. Hay crisis en Boca. Y se nota.

Hay quienes dicen que el diálogo de Coco con Bianchi es similar al que tenía Ischia (o sea, mínimo), y hay otros que sostienen que la relación es normal. "En el vestuario hablan todos los días", cuenta una fuente oficial. Lo cierto es que más allá de cuantas palabras se intercambian, el escenario muestra grietas. El entrenador cree que "no tiene el mejor plantel del país", como piensan algunos directivos. En su entorno dicen que "Rosada no era prioridad" y que a Medel lo "aceptó". Argumenta que la venta postrera de Forlin desestabilizó algunos planes y el hecho de que no arribara Schiavi, apellido prometido por la CD según el clan basilista, también. "Eso se manejó mal, no nos cumplieron. Pero no dijimos nada, eh", es la queja. En el rubro incorporaciones 2009 se pasan la pelota y parece que en el 2010 seguirá igual. El DT reza por un delantero más, mientras que el manager ya avisó públicamente que no es necesario (ver "¿Para...). Si continúa la convivencia el año que viene, éste será un punto álgido de conflicto. De hecho, entre los reclamos al Virrey, anidan algunos pedidos (menores) de modificaciones internas que Coco pretende y que el manager aún no le dio curso.

Otro foco de controversia que ya se mostró puertas afuera fue el costo físico que se pagó por la gira. "En 03 nos fuimos a Washington y ganamos todo", había lanzado Bianchi. El PF Dibos le contestó: "Yo hablo de que lo que sé". En el grupo de trabajo de Basile dicen que no poder realizar antes una pretemporada en Tandil influyó en el pobre rendimiento del equipo. Igual, para explicar el bajón, el Coco se ampara en la variada lista de lesionados claves, en las convocatorias a las selecciones y en el flojo nivel individual de muchos futbolistas que, intuía, iban a ofrecer una mejor versión. "Por lesionados y convocados, casi nunca pudimos jugar con el mismo equipo. Eso nos mató. Pero nadie lo dice, eh". Los métodos utilizados en las prácticas, afirman, son exactamente los mismos que en la gloriosa etapa 05/06. "Ahora hablan de que no trabajamos, pero lo hacemos igual que cuando ganamos todo", repite un hombre del DT.

A pesar del magro presente, en el entorno del técnico confían en que la van a "sacar adelante". Con el equipo más relajado, sin presiones, y refuerzos de jerarquía, apuestan a mejorar la cosecha y tirarse con todo al próximo campeonato doméstico que, sin la Copa, puede llegar a ser el único objetivo. Sin embargo, con este panorama, nadie en el mundo Boca se anima a confirmar 100% la continuidad del entrenador a partir de enero. Una fuente directa del círculo íntimo de Basile consultada por Olé lo deja claro: "Coco no se va ni a palos. ¿Y si no le traen a nadie? Ahí no sé...".

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