Les cobrarán un 300% más de impuestos a los grandes baldíos

Serán catalogados como rémoras urbanas y penalizados. También incluye construcciones abandonadas. Es para evitar especulaciones.
La ex Oleaginosa Río Cuarto, en el sur de la ciudad, se ha convertido en un eterno dolor de cabeza para los vecinos. Ese predio de 15 cuadras, cubierto de malezas, se ha convertido en un criadero de roedores, en un foco de inseguridad y un centro de problemas. Está abandonado y el propietario, Leonardo Passarini, no ha presentado proyectos de inversión.

Esa propiedad entrará, para el Municipio, en la categoría de “rémora urbanística” y será penalizada con un aumento del 300 por ciento en el impuesto Inmobiliario. Como es una gran extensión, el costo para el propietario será importante. No sólo la Oleaginosa será penalizada por el daño que le está causando a la ciudad; también estarán incluidos los terrenos baldíos que han incrementado notablemente su valor pero siguen improductivos, sin inversiones.

El Concejo Deliberante acaba de poner en marcha una comisión integrada por miembros de los bloques y funcionarios del gobierno que deberán determinar qué predios y baldíos serán considerados “rémoras urbanísticas” y, por lo tanto, deberán pagar un fuerte impuesto. La intención es, por un lado, desalentar la especulación con las tierras y, por otro, hacer que los empresarios que se han beneficiado con terrenos que recibieron en los últimos años todos los servicios con recursos del Fondo de Obras Públicas devuelvan parte de la inversión que hizo la sociedad.

“Para ser catalogados como rémoras urbanas deben ser inmuebles que hayan recibido mejoras por obras públicas a través del FOP -como agua, cloacas, pavimento- y que, especulando con el tiempo sin inversión, los propietarios hayan visto incrementado el valor inmobiliario de sus tierras. Pero además, el dueño debe haber mostrado una absoluta falta de interés en invertir en un desarrollo urbano del sector”, manifestó Fabricio Pedruzzi, concejal oficialista.

Ya hay zonas, además de la ex Oleaginosa, que pasarán a ser estudiadas por la comisión por el impacto negativo en la ciudad: barrio Abilene -en el sector de calle Estrada, Gaudard y Mártires Riocuartenses-, la zona de la nueva terminal de ómnibus y el sector de Guardias Nacionales y Dinkeldein, desde el barrio Cispren hasta el vivero Santa Cruz.

Los propietarios podrán levantar la calificación de “rémora urbana” sobre sus inmuebles sólo si presentan un plan serio de urbanización o, en el caso de que mantengan sus terrenos baldíos, podrán ofrecerlos para un uso social, deportivo o cultural. “De lo contrario, si quieren seguir especulando, tendrán que pagar impuestos altos”, dijo Pedruzzi.

En enero se sabrá qué sectores son finalmente catalogados como rémoras y desde entonces deberán pagar más.

Comentá la nota