El que más te cobra, es el que menos te da

El 70% de los impuestos que pagan los vecinos de Córdoba se va a la Nación, que sólo presta el 20% de los servicios.

Estimado contribuyente: lo que va a leer tal vez le cause molestia. Es la demostración de cómo se desfinancian las administraciones locales. Hecha la advertencia, si sigue leyendo es responsabilidad suya.

Casi con seguridad Usted, su vecino, su hermano, su patrón o su empleado, tienen la sensación a fin de mes de que su dinero se le va en impuestos, pero no recibe igual contraprestación a cambio. No es una sensación. Es la pura realidad. Vaya un primer dato: cuatro de cada 10 pesos en bienes o servicios producidos en la ciudad, se los lleva el fisco. Vaya un segundo dato: de esa plata, 2,60 pesos van a parar derechito a la Nación.

Semejante diagnóstico se desprende de un informe preparado por el CEESyT (Centro de Estudios en Economía Sociedad y Tecnología) a pedido de la Fundación Ramón Bautista Mestre, en el que se comparan con claridad meridiana los fondos que aportan los vecinos de la ciudad de Córdoba en concepto de impuestos, contrastándolos con los bienes, obras y servicios que reciben de parte del Municipio, la Provincia y la Nación.

Buscar respuestas. El estudio, elaborado por los especialistas Diego Dequino y Sergio Torres, parte justamente de una serie de preguntas: "¿Cuánto aporta al fisco un ciudadano de Córdoba Capital y en qué proporción lo hace al Municipio, a la Provincia y a la Nación?". En función de esos aportes, surge una segunda pregunta: "¿Cuántos bienes y servicios públicos le requiere ese ciudadano a cada uno de los niveles del Estado?".

El ensayo utiliza datos de 2008, y parte de comparar las cifras de recaudación fiscal de la Nación (Afip), de la Provincia (DGR), y del Municipio (Presupuesto). Como complemento, utiliza datos del Indec, de la Dirección de Estadísticas de la Provincia y del Municipio para tener una cifra total de lo que se produce.

De la comparación de ambas cifras sale el primer diagnóstico. En 2008, la ciudad de Córdoba generó productos y servicios por un total de 34.300 millones de pesos. Y en el mismo período, sus ciudadanos tributaron al fisco 12.700 millones de pesos. Esto deja ver que el 37,1 por ciento de lo producido en Córdoba ciudad se va en impuestos. O de otra forma más elocuente: "Casi cuatro de cada 10 pesos que se producen, son entregados al fisco en concepto de impuestos, tasas y contribuciones".

Desfasajes alarmantes. El estudio continúa analizando los diversos servicios y obras que prestan en la ciudad los diferentes niveles del Estado. A los fines prácticos, dejan fuera del cálculo los pagos de la Anses y la Caja de Jubilaciones.

Uno de sus autores, el economista Diego Dequino, explica que es la Provincia el nivel estatal al que mayor cantidad de servicios se le demanda: educación, seguridad, justicia, infraestructura, además de burocracia estatal. El Municipio le sigue, con una demanda de transporte público, limpieza, saneamiento, calles, alumbrado, espacios verdes, además de algún nivel primario de salud y educación. Por último, de la Nación se espera bastante menos: que funcionen los organismos estatales como Anses, Afip, Justicia Federal, y particularmente en esta ciudad, el presupuesto para las universidades, que acaparan el mayor gasto que se le demanda.

En función de este detalle, los investigadores realizan una "hipótesis distributiva" que marca que a la Provincia se le pide el 50 por ciento de los servicios, al Municipio el 30, y a la Nación el 20. Luego, lo que hicieron fue contrastar esas expectativas con lo que efectivamente recauda en Córdoba cada uno de esos niveles. Y así llegaron a la conclusión de que mientras los ciudadanos le exigen a la Provincia que les cumpla el 50 por ciento de la totalidad de la responsabilidad estatal, a la hora de financiar ese "servicio", el esquema tributario sólo le asigna un 19 por ciento. Es decir, le piden 2,6 veces más de lo que le dan. En el caso del Municipio es peor. Se espera que provea el 30 por ciento de las obras y servicios, pero se le otorga sólo el ocho por ciento de los tributos. O sea: se le pide más del triple de lo que se le otorga.

Ambas situaciones tienen su contracara cuando se analizan las demandas de servicios que se le hace a la Nación en nuestra ciudad. Se espera que brinde el 20 por ciento de ellos, pero se le otorga el 73 por ciento de los impuestos. En otras palabras, se espera que de servicios equivalentes sólo al 27 por ciento de lo que se le tributa.

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