Cobos unió a la oposición y pide consenso

El vicepresidente convocó a catorce senadores para reclamar que la Cámara alta sesione para tratar los DNU de la polémica. Nombraron una comisión para negociar con el presidente de la bancada oficialista, Miguel Ángel Pichetto.
La mayoría de los bloques del Senado concurrieron a la convocatoria realizada por Julio Cobos para solucionar la crisis que desataron los dos últimos decretos presidenciales: el que creó el denominado Fondo del Bicentenario y el que removió a Martín Redrado de la Presidencia del Banco Central. El kirchnerismo y sus aliados incondicionales, el MPN y los dos senadores de Tierra del Fuego, fueron los únicos ausentes. La oposición no quiso avanzar más de la cuenta. Ante la cercanía del conflicto de poderes, los senadores no rompieron los puentes con los legisladores del Frente para la Victoria. Una comisión que integran la puntana Liliana Negre de Alonso, el radical Gerardo Morales y el pampeano Carlos Verna intentará comunicarse con el rionegrino Miguel Ángel Pichetto para ponerle fecha a la sesión en la que proponen discutir los dictámenes de la bicameral de los DNU. Anoche, el senador kirchnerista desconoció los efectos del encuentro y dijo que Cobos "no tiene atribuciones para convocar una reunión de labor parlamentaria, que tiene validez en el contexto de un Congreso en funciones".

La presencia de Verna en la comitiva lleva razones para preocupar al kirchnerismo. De acuerdo al reglamento de la Cámara alta, el 24 de febrero debe realizarse la sesión preparatoria en la que se elegirán autoridades del cuerpo y se definirá la composición de las comisiones. Oposición y oficialismo cuentan con 35 apoyos cada uno. Si bien la presencia de Verna y de la pampeana Graciela Di Perna no compromete el comportamiento de éstos en esa preparatoria, el papel que ambos tuvieron en la reunión que ayer se realizó en el despacho del vicepresidente Julio Cobos es un dato que no puede soslayarse.

Aferrado a un planteo institucionalista, Verna reivindicó la potestad del Congreso Nacional para consentir el uso de las reservas monetarias depositadas en el BCRA. Un dato que permite inferir su posición sobre el Fondo del Bicentenario, aunque con márgenes de error ya que la experiencia de Verna demuestra que esta opinión puede modificarse, de la mano de los cambios que tenga el escenario político.

En representación del Peronismo Federal estuvieron Negre de Alonso, Hilda "Chiche" González de Duhalde y Roberto Basualdo. Los radicales sentaron a su presidente de bancada y a los senadores Emilio Rached y Luis Petcoff Naidenoff, este último, uno de los dos secretarios de la bicameral de los DNU que el miércoles debatirá el decreto con el que Cristina Fernández desplazó a Redrado de la presidencia del Central. También dijeron presente el socialista Rubén Giustiniani, la porteña de la Coalición Cívica, Eugenia Estenssoro, el porteño Samuel Cabanchik, los cordobeses del Partido Nuevo, Luis Juez y Norma Morandini, la liberal correntina Josefina Meabe y los dos senadores del PJ La Pampa.

Casi todos estos bloques reivindican la facultad que el Congreso tiene para autorizar el uso de las reservas monetarias. Algo que en público defendió el radical Morales. "Sólo con aval del Congreso se podrán usar las reservas", dijo a la salida del encuentro con Cobos. Este tema volverá a presentarse el miércoles cuando los integrantes de la Bicameral de DNU debatan sobre la expulsión de Redrado.

En diálogo con este diario, el radical Naidenoff evaluó que el decreto del Fondo del Bicentenario no cumplió su trámite parlamentario y por lo tanto "para que tenga principio de ejecución debe ser tratado en el recinto". Algo a lo que el kirchnerismo se resiste de todas las formas posibles. El radical formoseño no duda en destacar que "el oficialismo está solo, muy solo". Hasta el momento, en el Senado, el Frente para la Victoria se niega a asumir su condición de minoría. Algo que a la luz de la reunión de ayer tendría que repensar. Por las dudas, el primer punto que reivindicaron ayer los senadores opositores fue la legalidad y la legitimidad de la reunión a la que había convocado Cobos.

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