Cobos pidió "dejar de administrar la pobreza".

Instó a desarrollar planes de inclusión.
El vicepresidente Julio Cobos se sumó anoche a la polémica sobre el hambre en la Argentina. "Hay solución si en vez de administrar la pobreza trabajamos todos para erradicarla", planteó al referirse a este flagelo.

Advirtió, sin embargo, que uno de los factores que conspiran contra ese objetivo es la fuga de capitales del país, que en el primer semestre de este año fue de más de 11.000 millones de dólares. Por eso, pidió generar "condiciones de seguridad y confianza para que haya inversión".

Consideró que de manera urgente "se necesita inversión, producción y trabajo porque hoy un desempleado seguramente pasa a ser un pobre. No hay capacidad de ahorro en la población". Pidió como medida de largo plazo "un plan de inclusión con el cual no haya un solo chico en la calle sino en la escuela", y reclamó "un plan de vivienda para la clase media".

Cobos asistió anoche a una multitudinaria procesión de antorchas en honor a San Cayetano, en la capilla del mismo nombre del departamento Junín, junto al solar histórico donde vivió el general San Martín.

Valoró el mensaje del papa Benedicto XVI respecto de la pobreza en la Argentina. Pero aclaró: "Independientemente de esto, todos debemos luchar día a día contra el hambre. Más que debatirlo, tenemos que tratarlo y solucionarlo".

En ese orden, opinó: "Suena poco creíble hablar de hambre e indigencia en la Argentina que es un país que puede suministrar alimentos a gran parte del mundo".

El vicepresidente aseguró que en el diálogo del Gobierno con los partidos de la oposición "hay pequeños avances y hubo algunas señales relacionadas con el campo y los superpoderes". Pidió "avanzar mucho más", y advirtió que ahora es necesario llegar a "consensos".

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