Cobos pasó por la Fiesta de la Ganadería y ya hay expectativa por el arribo de Jaque

El vicepresidente estuvo en General Alvear al mediodía. Habló de la situación agropecuaria y criticó el acuerdo con La Pampa por el río Atuel. Mañana arribará el gobernador y los candidatos del PJ, en medio de la crisis por el derrumbe del oficialismo en las encuestas.
El vicepresidente Julio Cobos arribó pasado el mediodía a la ciudad de General Alvear para participar del remate de la hacienda, actividad que es considerada el corazón de la Fiesta de la Ganadería de las Zonas Áridas que cumple este año su aniversario número 28.

Y, a diferencia de otras oportunidades, el vice esta vez sí fue recibido por el intendente del lugar, en este caso Juan Carlos De Paolo, con quien realizó el corte simbólico de cintas en los corrales.

En su discurso, el ex gobernador de Mendoza abogó por superar los problemas del sector agropecuario y se mostró crítico ante el acuerdo firmado por la provincia con La Pampa por las aguas del río Atuel.

Pero también fue rápido para esquivar una de las cuestiones más urticantes del final de su gestión y que concierne al pueblo alvearense: esta ciudad fue una de las que primero se levantó por la minería contaminante.

Sin duda, el discurso más crítico –como una antesala de lo que se espera escuchar mañana en el almuerzo oficial de la fiesta –partió desde el vicepresidente de la Cámara de Comercio, Romero.

"La ganadería de Argentina y Mendoza está pasando una profunda crisis: por la sequía, pero también por la intervención del Gobierno nacional que desalienta y entorpece a la actividad agropecuaria", manifestó Romero, ante la mirada de funcionarios nacionales y provinciales.

Tras recorrer el predio ferial donde se realiza anualmente la fiesta, Cobos almorzó junto a De Paolo y Jorge Rubio, presidente de la Cámara de Comercio.

La visita del vicepresidente en la tarde de este viernes -y no mañana, como se especulaba en un principio- también provocó los comentarios en los medios de comunicación de General Alvear sobre las supuestas presiones del Gobierno provincial hacia la entidad organizadora de la Fiesta de la Ganadería y que MDZ adelantó el domingo pasado.

Tales versiones indicaban que si Cobos asistía al almuerzo oficial el sábado, y se quedaba con el discurso de cierre, entonces el gobernador Celso Jaque no asistiría. Y, para peor, los trascendidos también señalaban que el Ejecutivo restaría apoyo financiero a los empresarios organizadores, que esperan alrededor de 300 mil pesos para no cerrar con pérdidas.

Esto fue negado oportunamente por el presidente de la Cámara de Comercio, Jorge Rubio, a este medio.

Aún así, no será esta una fiesta más para General Alvear.

Al desembarco del cobismo –el vice estuvo acompañado de varios legisladores provinciales, como Alejandro Molero, Walter Sáenz, Aníbal Rodríguez, Víctor Salomone y del candidato a diputado nacional, Ricardo Mansur-, en horas de la tarde también se espera la llegada del dirigente agrario Mario Llambías, que integra la cúpula de la mesa de enlace con el Gobierno nacional.

Llambías se reunirá con productores de la zona, para tratar sobre la problemática del sector. Cobos no se cruzará con él.

Pero sin dudas el gran acontecimiento ocurrirá en el mediodía de mañana, cuando se produzca otro desembarco importante. El jaquismo a pleno, con el gobernador a la cabeza, llegará también a esta ciudad.

Gran expectativa existe en torno a la llegada de Celso Jaque, aún más luego de que la comidilla en el almuerzo donde estuvo Cobos fue la encuesta -conocida hoy día- en la que se refleja un 70 por ciento de imagen negativa para el gobierno del malargüino.

A esto se suma que la relación entre el pueblo alvearense y el Gobierno provincial es bastante crítica, debido al acuerdo firmado con La Pampa por la cesión de aguas del río Atuel. En ese marco, otro proyecto hidrológico también está siendo cuestionado por los pequeños productores, que fueron castigados con las fuertes tormentas de diciembre de 2008 y cuya situación es bastante preocupante en el departamento sureño.

Se trata de la impermeabilización del canal matriz Nuevo Alvear, cuyos mayores costos –un 60 por ciento- serían trasladados a los regantes en un plazo de financiación de 25 años, cuyas cosechas fueron arrasadas en diciembre en un 90 por ciento por los temporales. La obra en cuestión fue calculada recientemente en 110 millones de pesos.

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