Cobos levanta el perfil legislativo para armar la vidriera de su modelo 2011

Cobos levanta el perfil legislativo para armar la vidriera de su modelo 2011
Apunta a ser la contracara de Kirchner en el Parlamento.
El jueves les tomará juramento a los nuevos senadores y probablemente deba tocar la campanita una vez más desde el estrado antes de que finalicen las sesiones. Pero, a partir del 10 de diciembre, el vicepresidente está decidido a ir más allá de los límites que le impone el protocolo. Y no es que Julio Cobos vaya a esperar sentado que le llueva otra oportunidad histórica de definir una ley polémica con su voto. Sino que ya comenzó a bosquejar, sin prisa y sin pausa, una estrategia para mostrar un fuerte protagonismo legislativo desde el año próximo, como vidriera de su proyecto presidencial.

Su apuesta es convertirse en la verdadera contracara de Néstor Kirchner en el Congreso, aprovechando que la oposición pasará a tener mayoría en ambas cámaras. Como diputado, el ex presidente manejará los hilos del bloque oficialista, y Cobos está convencido -como lo creen los propios kirchneristas-, que ambos serán los que diriman la compulsa del 2011.

Para tener margen de acción dentro del radicalismo -al que ya definió como su plataforma política-, comenzó a alinear una buena porción de tropa propia que le permita actuar por encima de los avatares de la interna, en la que todavía alberga no pocos enemigos.

Fue el artífice del acuerdo salomónico que destrabó la disputa por la jefatura del bloque de diputados, que estará todo el 2010 -el período que Cobos considera clave para la consolidación de su buena imagen pública- al mando de Oscar Aguad, su aliado cordobés. Fue el mendocino quien aportó la cuota de ex radicales K que inclinó la balanza en la puja con Ricardo Alfonsín. Y quien ubicó a su espada, Daniel Katz, de vice segundo.

Aguad, Katz y el ex funcionario kirchnerista Horacio Quiroga, que entra por la UCR neuquina, son visitantes frecuentes del despacho del vicepresidente. Allí suelen cruzarse con la decena de senadores que, café o almuerzo de por medio, alimentan desde hace menos de un mes la estrategia parlamentaria de Cobos.

Con ese número (la UCR tendrá 17 propios) al vice le hubiera sido más que suficiente para impedir que en la reunión de mañana sea designado nuevo jefe de bancada su archirrival Gerardo Morales, que hará enroque con el mendocino Ernesto Sanz, quien presidirá el Comité Nacional como figura de consenso. Cobos guardaba como carta brava la candidatura del pampeano Juan Carlos Marino, vice de la Cámara y hombre del legendario Enrique Nosiglia, si Morales ponía obstáculos al arreglo en Diputados. Se la guardó, pero ahora está decidido a rodearle el rancho con radicales "puros" y aliados.

Cobos ya avisó que estampará su huella en proyectos de ley propios -como le está vedado presentarlos lo hará por medio de su tropa- vinculados a tres ejes: "Republicanismo, federalismo y educación".

En el primer ítem menciona la reforma del Consejo de la Magistratura y la derogación de los superpoderes. En el segundo, la instauración de un índice equitativo de reparto de fondos del Presupuesto a las provincias para neutralizar la discrecionalidad del Gobierno.

La educación será el caballito de batalla del vice. Promoverá la creación de un servicio cívico voluntario (para promover que los adultos terminen sus estudios) y de una novedosa Justicia escolar, para sancionar a los padres que no envíen a estudiar a sus hijos.

Comentá la nota