Cobos juega su proyecto político y Kirchner trata de frenarlo.

El vicepresidente reconoce que el 28 de junio se juega gran parte de su futuro político en el orden nacional. Por su parte, el gobernador Celso Jaque necesita seguir en vigencia y no desaparecer del centro de la escena. Tanto uno como otro apuestan al arrastre de sus candidatos para salir airosos.
Pese a que no compite en forma directa, el vicepresidente Julio Cobos se juega el próximo 28 en Mendoza, su tierra natal, buena parte de sus chances de ser un presidenciable en 2011, según el mismo ha admitido.

"Es cierto que seguramente se definirá mi futuro político", había dicho el vicepresidente en diálogo con Noticias Argentinas, el viernes 22 de mayo, en un acto de la Federación Agraria Argentina realizado en la localidad mendocina de Junín.

En Mendoza se eligen tres senadores y cinco diputados nacionales y la campaña está centrada en la figura de Cobos, por un lado, y en la del gobernador kirchnerista Celso Jaque, por el otro, aunque ninguno de los dos es candidato.

El cobismo se presentan en alianza con la UCR y en los afiches callejeros y en los spots televisivos el eslogan para presentar a los candidatos reza "lista 503, gente de Cobos", en un intento de sacar provecho de la imagen positiva del vicepresidente, que ronda el 70 por ciento en su provincia.

Del otro lado, en la publicidad del Justicialismo, Jaque aparece mostrando logros con el eslogan "dicho y hecho", a pesar de que el gobernador carga con alto porcentaje de imagen negativa.

Sin embargo, a pesar de la imagen positiva de uno y de la negativa del otro, los sondeos coinciden en darle la victoria a la alianza Cobos-UCR, pero por un margen no mayor a 7 puntos.

La pelea se ha centrado en estas dos figuras hasta tal punto que la campaña pasa por las acusaciones de uno contra otro. "Jaque miente", fue el primer disparo de munición gruesa lanzado por Cobos el 28 de mayo, cuando el gobernador estaba reunido con la presidenta Cristina Fernández en el departamento de San Rafael. El vicepresidente hacía referencia a que Jaque se arrogaba la autoría de una obra pública que Cobos se adjudicaba de su periodo como mandatario provincial.

La frase "Jaque miente" tiene mucho peso en Mendoza, ya que es la utilizada por los gremios en lucha salarial y hace referencia a la promesa del mandatario antes de las elecciones de 2007 respecto a que iba a "bajar 30 por ciento el delito en seis meses", ya que para eso había elaborado un "mapa del delito". "Cobos es un vicepresidente testimonial", devolvió Jaque en su momento.

Las últimas encuestas mendocinas parecen ser un trago amargo para Cobos, luego del revés que sufrió en la provincia de Buenos Aires por el fallo del juez Manuel Blanco, que lo dejó sin listas colectoras, y de la lluvia de críticas que recibió por su encuentro con Francisco De Narváez.

Sin embargo, el ataque más duro lo recibió en su provincia y fue propinado por el intendente radical de la capital mendocina, Víctor Fayad. "Cobos es el padre Grassi de la política", dijo Fayad el jueves en declaraciones radiales, donde además aseguró que De Narváez financia la campaña política del vicepresidente.

La capital de Mendoza es el bastión histórico del radicalismo, pero en estas elecciones la alianza Cobos-UCR no contará con la tracción de los votos de este distrito, ya que Fayad mantuvo la fecha de elecciones municipales en octubre para no darle apoyo al vicepresidente.

La lista cobista-radical se llama en Mendoza Frente Cívico y lleva como principal candidato al senador radical Ernesto Sanz, quien va por otro periodo en la Cámara Alta del Congreso de la Nación. Sanz, conocido por sus posiciones enfrentadas a Cristina Fernández cuando esta era senadora, fue uno de los promotores de la expulsión de Cobos de la UCR debido a su alianza con el kirchnerismo para integrar la fórmula presidencial del Frente Para la Victoria en 2007.

El Justicialismo encabeza las listas de senadores y diputados nacionales con dos intendentes de fuerte gravitación en sus comunas. Se trata del candidato a diputado Omar Félix, de San Rafael, y del candidato a senador Adolfo Bermejo, de Maipú.

Los analistas mendocinos se basan en esas dos figuras para explicar el hecho de que el PJ no esté tan lejos de Frente Cívico en la intención de votos, a pesar de la imagen negativa del Gobernador. Para los analistas locales, la intervención de Jaque en la campaña se debe a que el mandatario no quiere quedar recluido a un segundo plano si el PJ lograra una victoria sin él, ni quiere que lo culpen de una derrota si no interviniese en la campaña.

En otras palabras, pierda o gane el PJ, Jaque necesita estar en la campaña para no desaparecer del centro de la escena política luego del 28, según los politólogos mendocinos.

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