Cobos dijo que espera que Cristina Kirchner lo convoque

Se ofreció como interlocutor de la Casa Rosada para acordar eventuales "leyes difíciles"
El día después de su gran triunfo en Mendoza, el vicepresidente Julio Cobos hizo un tímido intento de bajar su perfil, pero no le salió.

En distintas declaraciones a medios de radio y televisión que lo persiguieron durante todo el día, Cobos dijo que espera una convocatoria de la presidenta Cristina Kirchner para reunirse y se quejó de que en el Gobierno lo destratan.

"Siempre estoy a la espera de una convocatoria de la Presidenta; Kirchner es presidente de un partido y debería juntarse con los presidentes de partidos, él tendría que hacer eso como un buen gesto. Yo ofrezco, no pido un acercamiento", dijo apenas llegó de Mendoza.

Después de que sus candidatos ganaron por más de 20 puntos en su provincia, Cobos volvió ayer a la Capital y pasó toda la tarde encerrado en su oficina del Senado, recibiendo llamadas de felicitación y esperando ansioso la conferencia de prensa de Cristina Kirchner que se había anunciado desde temprano.

Sin comunicación con la Casa Rosada, Cobos no tenía idea de qué hablaría la Presidenta y se sorprendió cuando ésta dijo que "no hay antecedentes en el mundo de un vicepresidente que arme listas opositoras" al Gobierno.

"Tampoco en ningún lugar del mundo se destrata o se trata como se ha tratado a este vicepresidente", le replicó más tarde Cobos a Cristina Kirchner, empeñado en hablar de sí mismo en tercera persona.

Sin embargo, Cobos se ofreció ayer como "interlocutor para lograr los acuerdos que necesita la Presidenta" para sancionar en el Senado "leyes difíciles, como el presupuesto o la ley de emergencia económica".

Sus declaraciones fueron coherentes con los planes del vicepresidente, que según confiaron a LA NACION en su entorno quiere convertirse en referente de una nueva agenda parlamentaria en el Congreso.

Referente parlamentario

Cobos imagina una serie de medidas para salir de la crisis centradas en la educación como motor del desarrollo, la institucionalidad y la gobernabilidad, con un gran llamado al diálogo y al consenso, que no excluya al Gobierno.

"No es la agenda de la oposición", diferenciaron cerca de él.

Entre los planes del vicepresidente también hay viajes por el país y el exterior. Una forma más de reforzar su perfil de precandidato presidencial, su objetivo de aquí a 2011.

Para empezar, Cobos viajaría hoy a un encuentro de presidentes de parlamentos de la región que se celebra en Ecuador, y el mes que viene piensa asistir a un seminario sobre educación superior de la Unesco en Francia.

Mientras planifica la instalación internacional de su imagen, no se priva de opinar sobre la política local y ayer analizó las derrotas que sufrieron Elisa Carrió en la Capital y Daniel Scioli en la provincia.

"Carrió es una dirigente importante, perseverante, pero en la Capital no le ha ido bien. Ella tendría que haber liderado la lista y yo se lo dije, pero formó parte de una estrategia que no funcionó", reflexionó. En la UCR, en cambio, elogiaron la nacionalización de la campaña que eligió Carrió, que los ayudó a casi duplicar su número de bancas en la Cámara de Diputados.

Sobre Scioli, el vicepresidente recordó que mantienen una muy buena relación personal, pero opinó que "no supo decir que no cuando le propusieron ser candidato testimonial; fue embretado y no le ha hecho bien". Igual, le vaticinó "posibilidades de recuperarse".

Más allá de sus declaraciones televisivas, Cobos no quiso hablar con los periodistas en el Senado, y se pasó el día recibiendo llamadas.

Entre los primeros en llamar al vicepresidente estuvieron el senador justicialista José Pampuro, los candidatos bonaerenses Margarita Stolbizer y Francisco de Narváez, los gobernadores Hermes Binner (Santa Fe), Juan Schiaretti (Córdoba) y Eduardo Brizuela del Moral (Catamarca) y el presidente de la UCR, Gerardo Morales. Entre sus aliados, sólo faltó Carrió.

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