Cobos dice que su límite es Carrió y se complica el acuerdo con la UCR

Compiten por el mismo espacio y la titular de la Coalición ya arma un frente con los radicales.

Por: Marcelo Helfgot

El límite es Carrió. La definición que hizo el vicepresidente Julio Cobos en la última reunión de su espacio político, Consenso Federal, abrió una incógnita sobre el alcance de las negociaciones que puso en marcha el cobismo con la UCR y el socialismo para armar listas conjuntas en las elecciones parlamentarias del 2009.

Cobos ya avisó que tendrá candidatos propios y participará activamente de la campaña electoral, aunque no dejará su cargo para ir como senador por Mendoza. Y al mismo tiempo dejó en claro que su pretensión es mostrar un perfil de "alternativa racional", en abierto contraste con la "oposición salvaje" que le endilga a la jefa de la Coalición Cívica.

El problema es que sus posibles socios se anticiparon a trabar compromisos electorales con Elisa Carrió. Y al vicepresidente le espanta tener que compartir el mismo escenario con ella mientras sea vicepresidente, porque teme que la popularidad cosechada a partir de su famoso voto "no positivo" en la madrugada del 17 de julio en el Senado se le escurra como arena entre los dedos si da la imagen de un político especulador.

Se sabe que el espanto es simétrico. Carrió desecha cualquier conexión con Cobos, porque según sus allegados la chaqueña teme que el vicepresiente termine haciéndose cargo del Gobierno si los Kirchner dejan el poder anticipadamente por el eventual estallido de una crisis que consideren inmanejable.

En cambio, para las presidenciales del 2011 las cosas son distintas. Cobos ya espera estar claramente diferenciado del Gobierno para esa época y aspira a desafiar al resto de los referentes opositores a dirimir una candidatura común por vía de encuestas o, incluso, de internas abiertas. Y el vicepresidente considera que Carrió tendrá un espacio acotado si en esa compulsa -donde no la descarta- aparecen también Felipe Solá y Mauricio Macri.

Con todo, el dilema del cobismo para el año próximo es que necesita establecer acuerdos distritales con los integrantes de la alianza UCR-Coalición Cívica-Partido Socialista para tener posibilidades de trascender electoralmente fuera de la interna abierta en el peronismo entre kirchneristas y antikichneristas.

Por el momento, Cobos solamente tiene confirmado que hará campaña en Mendoza -donde está a punto de sellar un acuerdo con el radicalismo para apoyar la reelección del senador Ernesto Sanz-, en Catamarca -que gobierna su aliado Eduardo Brizuela del Moral- y en Corrientes, donde su socio Arturo Colombi apostará en agosto a un segundo mandato de gobernador frente a su primo Ricardo, ligado a la UCR oficial.

El resto del mapa electoral comenzará a ser dibujado por su tropa en la reunión que tienen previsto realizar el martes, en el Senado. Allí, la mesa chica de CONFE (espacio que ya tiene reconocimiento como partido nacional), integrada por los bonaerenses Daniel Katz y Mario Meoni, así como por el mendocino Alfredo Cornejo, definirá los pasos a dar en otros distritos.

En Capital y la provincia de Buenos Aires es donde la gente de Cobos más le teme a la influencia de Carrió. Por las dudas, en el distrito porteño, base electoral de Lilita, preparan el aterrizaje de Dante Caputo para encabezar una lista pura del cobismo. El ex canciller de Raúl Alfonsín ya mostró voluntad de dejar su cargo en la Organización de Estados Americanos para retornar a la política nacional.

Y en la Provincia, los intendentes que le responden al vicepresidente negocian con Margarita Stolbizer, primera candidata a diputada por la Coalición Cívica, un entendimiento para colgarse de sus listas seccionales que les permitan hacer campaña junto a Cobos sin tener que compartir el escenario con Carrió.

En los otros distritos grandes, Cobos también aspira a apostar sus fichas. En Córdoba, ya tentó al ex intendente radical de la Capital, Rubén Martí, quien quedó en responder si aceptará disputarle el liderazgo opositor al pintoresco Luis Juez, aliado de Carrió.

Y en Santa Fe tratará de incluir a uno de los intendentes que le responden (posiblemente el de Firmat) en la lista que armará el gobernador socialista Hermes Binner.

En la Patagonia, el vicepresidente ya le dio la bendición al acuerdo en Río Negro entre la UCR, cobistas y radicales K, mientras que en Tierra del Fuego avala al intendente de Río Grande, Jorge Martín, que quiere desafiar el poder de Fabiana Ríos -arista y amiga de Carrió- y por lo tanto armará una lista que confronte con la Coalición Cívica.

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