Cobos desafía a la Nación

Ya tiene listo el proyecto que apunta a redistribuir más recursos entre las provincias y que hoy maneja la Casa Rosada. Lo presentaría esta semana y aspira a que el Congreso lo trate en marzo.
Con la mirada puesta en el 2011, Julio Cobos apostará a dar otra señal fuerte de diferenciación con la Casa Rosada a mediados de semana y presentará su proyecto de modificación de la coparticipación federal de impuestos. Es una iniciativa que apunta a la caja del kirchnerismo y que podría devolverles a las provincias unos $20.000 millones, según las estimaciones previas.

El proyecto fue anunciado a principios de noviembre por el propio vicepresidente y se terminó de redactar en los últimos días en reuniones que mantuvo Cobos con los integrantes de sus equipos técnicos y bajo la supervisión del ex ministro de Hacienda mendocino Enrique Vaquié.

En principio será el propio Cobos quien les brinde los detalles de la ley a los legisladores nacionales del radicalismo, en una reunión que se realizaría el martes en el Congreso. La intención política es ponerlos a consideración de las cámaras para que se inicie su tratamiento en marzo del 2010.

"El proyecto no pretende cambiar todavía el esquema de asignación de recursos entre la Nación y las provincias, pero mejora en buena medida la situación de ellas. En esencia, si se aprueba, disminuirá fuertemente la dependencia de los gobernadores con el Gobierno nacional", explicó a Diario UNO un integrante del equipo de asesores de Cobos.

Según se viene analizando en el despacho del vicepresidente en el Senado, la Nación debería coparticipar con las provincias unos $20.000 millones de pesos correspondientes a obra pública, salud, educación y vivienda.

De lo que se habla en este contexto es de impulsar una ley que no modifique por el momento la distribución de la masa primaria de coparticipación a las provincias, sino que promueva un conjunto de leyes que, aumentando los fondos disponibles, mejore las inequidades existentes y que esos fondos sean aplicados a políticas específicas en los distritos.

Pasar por alto la modificación de la coparticipación primaria es un hecho adrede. Para hacerlo, el Congreso debería aprobar una ley convenio, sobre la base de acuerdos entre la Nación y las provincias, una cláusula establecida en la reforma de la Constitución de 1994 y que en la actualidad es políticamente inviable.

Por eso es que el proyecto contemplaría, entre sus aspectos más importantes, un aumento de la masa primaria del Impuesto al Cheque, para aplicarlo en una mejora de la calidad educativa y de salud.

También, un aumento en la masa por financiamiento de la AFIP y una obligación de la Nación de cancelar deudas con las provincias por distribución de aportes del tesoro nacional (ATN). Estos fondos estarían destinados a mejorar la infraestructura social.

La apuesta del cobismo es obtener el respaldo de algunos gobernadores del PJ –afirman que las conversaciones con algunos de ellos ya están iniciadas– y sancionar la iniciativa apelando sólo a las mayorías simples en ambas cámaras.

La estrategia para el 2011

El nuevo proyecto de coparticipación es parte del soporte que Cobos aspira a otorgarle a su candidatura presidencial y que ya generó varios episodios fuertes en las últimas semanas.

Desde lo técnico, surgió la difusión de una "propuesta educativa integral" que incluía diez puntos, entre los que se encontraban la obligatoriedad de la escolaridad primaria y secundaria, y proponer una cédula escolar digitalizada para controlar la asistencia de los alumnos a las escuelas, por mencionar algunos.

Desde lo político, el vice concretó su vuelta a la UCR y anuncia un verano con recorridas por la costa atlántica y el Sur del país.

Sin embargo, la iniciativa de mayor contenido es la que se sustenta en una redistribución de ingresos entre la Nación y el interior, que constituye un desafío al gobierno de Cristina Fernández y a las metodologías de Néstor Kirchner.

Desde el 2003 a esta parte se manejaron con discrecionalidad los recursos correspondientes a las provincias, lo que generó una fuerte dependencia de los gobernadores.

Sólo contando este año, el interior resignó en conjunto en el Presupuesto 2010 la redistribución de unos $28 millones para el financiamiento tributario de la ANSES, $8.233 millones por no ampliar el porcentaje coparticipable del Impuesto al Cheque, alrededor de $2.500 millones por conservar el financiamiento de la AFIP y otros $1.600 millones por no hacer que se respete la garantía del 34% de los fondos de coparticipación, según detalló la consultora Economías & Regiones. Mendoza, en este paquete, se quedó sin $1.500 millones aproximadamente.

Asimismo, la Casa Rosada tomó por decreto $2.000 millones de ATN, recursos que deberían haber sido destinados a socorrer emergencias en el interior y que ahora irán a aumentar los gastos nacionales.

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