Cobos arma un "gran acuerdo nacional" desde el Senado

Intentará en 2010 que todos los partidos firmen un plan de políticas de largo plazo.
El vicepresidente Julio Cobos se dedicará todo el año próximo a elaborar desde el Senado un gran acuerdo nacional con miras a 2011.

El lo llama "un mínimo de coincidencias para la Argentina que viene", y se trata de puntos básicos en educación, seguridad, energía, empleo e inclusión social, entre otros temas.

Fuentes muy cercanas a Cobos le contaron la iniciativa a La Nacion, y el propio vicepresidente lo confirmó al ser consultado en los pasillos del Senado. "Es la única manera de que por fin podamos tener un país a largo plazo. Eso es lo que hoy nos diferencia de Uruguay, Brasil o Chile, que ya lo hicieron en varias áreas estratégicas", dijo el vicepresidente.

"El eje de las políticas sociales tiene que pasar por la educación, porque así se puede terminar con el desempleo, la inseguridad, el hambre y todo lo demás", agregó Cobos, que ya trabaja en estos postulados con el encargado de los equipos técnicos de la UCR, Raúl Baglini.

Una vez que los tenga listos, Cobos los va a hacer circular entre todos los jefes de bloque de la oposición en el Congreso, para que veten o aprueben lo que quieran.

La idea del vicepresidente es que sea una construcción colectiva en la que se acepten las propuestas que reúnan mayor consenso, no importa de qué partido vengan.

"El que gane en 2011 le pondrá su propia impronta para llevarlo a la práctica, pero respetando los postulados básicos", dijo Cobos a La Nacion.

Su idea está emparentada con la convocatoria de Eduardo Duhalde a un nuevo Pacto de La Moncloa, igual que con el Plan 10/16 que impulsa Rodolfo Terragno y con los diez principios que hace poco lanzó el grupo de intelectuales bautizados Foro del Bicentenario.

Apoyo explícito

Cobos acuerda con todos ellos y a Terragno y el Foro del Bicentenario los recibió en el Senado para darles su apoyo explícito. Sin embargo, cree que estas propuestas de políticas públicas para el largo plazo corren el riesgo de quedarse sólo en buenas intenciones si la dirigencia política no se compromete con ellas. Y a eso piensa dedicarse el año próximo.

Fuentes de su entorno contaron que decididamente no está en sus planes renunciar a la vicepresidencia en 2010, y él lo confirmó.

"El año político empieza después de la vendimia", dijo en broma, para dar a entender que hasta marzo de 2011 no hará ningún movimiento brusco como precandidato presidencial del Acuerdo Cívico y Social.

El vicepresidente da por sentado que deberá enfrentar a los otros postulantes de ese espacio (como la jefa de la Coalición Cívica Elisa Carrió o el socialista Hermes Binner) en las elecciones internas abiertas y simultáneas que instauró la nueva reforma política.

La ley establece que esas elecciones primarias serán en agosto de 2011; por eso, en marzo de ese año debería definir su postulación.

Hasta entonces se dedicará a armar el acuerdo nacional. Dice que hasta pretende involucrar al kirchnerismo, aunque no desconoce que será una misión más que improbable.

El vicepresidente elogió en privado y en público la iniciativa oficial que otorga un ingreso por hijo a las familias de menores recursos, y cree que toda la oposición debería apoyar ideas de ese tipo. El, sin embargo, prefiere hacer hincapié en la educación.

Hace una semana, empezó a revelar su proyecto cuando lanzó un plan con 10 propuestas educacionales.

Tribunales escolares

En esa lista figuran la obligatoriedad de la primaria y la secundaria, y una cédula escolar digitalizada para controlar la deserción en las aulas. Además, incorpora tribunales escolares, que deberían intervenir en caso de que los padres dejaran de enviar a sus hijos al colegio.

Cobos también propone una "práctica educativa solidaria", que les permita a los universitarios sumar créditos académicos a través de trabajos de ayuda social, y un "servicio cívico voluntario" que capacite en oficios a los jóvenes que no terminaron el secundario, usando la capacidad ociosa de las instalaciones militares.

En las demás áreas, sus equipos y los de la UCR trabajan en un proyecto para descentralizar unos 20.000 millones de pesos que hoy quedan en manos de la Nación y distribuirlos entre las provincias. También hay una iniciativa para darle autarquía al Indec y otras en materia de energía, seguridad y salud.

Mientras tanto, Cobos se prueba el traje de candidato presidencial y sueña con que el programa de largo plazo termine siendo el suyo.

Los candidatos menos pensados

* Dos fuentes que trabajan en el armado político de Julio Cobos dijeron a La Nacion que el vicepresidente tiene en la mira dos posibles candidatos para la gobernación bonaerense: el diputado Ricardo Alfonsín y el intendente de San Isidro, Gustavo Posse (definitivamente alejado del kirchnerismo). En cambio, en la Capital Federal, Cobos ve con muy buenos ojos al delfín de Elisa Carrió, Adrián Pérez. Claro que para poder apoyarlo deberá sellar primero u

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