Cobos advirtió que el Gobierno deberá volver al FMI después de las elecciones

Cobos advirtió que el Gobierno deberá volver al FMI después de las elecciones
El ministro Carlos Fernández viajó a la cumbre a Washington a negociar créditos del Banco Mundial. Cobos, desde la oposición, dijo que hay "luces amarillas" en el BCRA
El vicepresidente Julio Cobos advirtió anoche que "va a ser muy complicado el segundo semestre del año" por el impacto de la crisis financiera global y pronosticó que la administración de Cristina Fernández "le va a tener que pedir plata" al Fondo Monetario Internacional.

"‘Vamos a estar complicados en el segundo semestre, creo que sí (va a ser peor que el primero), con menos actividad y menos recaudación. El Banco Central tiene reservas pero estamos con una luz amarilla de precaución", señaló y le pidió al sector gremial que "sea prudente" y "no reclame cosas que no se pueden cumplir", al tiempo que le solicitó a la Presidenta que "al igual que lo hizo con la CGT, abra los brazos y reciba a todos los sectores políticos para que entre todos se pueda resolver la situación de los argentinos".

"Es importante recuperar la tranquilidad social y es el Ejecutivo el que debe abrir los brazos", remarcó en una entrevista por televisión en la que no fue consultado acerca de candidaturas de cara a las próximas elecciones legislativas del 28 de junio.

De todos modos, Cobos insistió en que el oficialismo está "confundiendo las cosas" al plantear los comicios legislativos "como una elección de vida o muerte" e impulsar candidaturas testimoniales como "mera maniobra política para tener mayor caudal de votantes".

"No es el (Néstor) Kirchner que yo conocí siendo gobernador", dijo el vicepresidente. "Cuando uno está en el lugar, en el sillón, a lo mejor uno reflexiona o piensa distinto", añadió.

Las declaraciones de Cobos no surgen en un momento casual. Hoy el ministro de Economía, Carlos Fernández, y Martín Redrado, presidente del Banco Central, partirán rumbo a Washington para encabezar la comitiva que participará en la asamblea anual del FMI y el Banco Mundial.

La delegación argentina tiene una meta más específica: incrementar la asistencia del segundo de los organismos citados para financiar planes sociales que le permitan al Ejecutivo reorientar el presupuesto que tiene previsto para tal fin. El objetivo es conseguir fondos extras por u$s 1.500 millones, una suma similar a la que terminó de pactó con el BID la presidenta Cristina Kirchner, durante su encuentro con el titular del organismo en la Cumbre de las Américas.

La asamblea se iniciará formalmente hoy, con la difusión del Panorama Económico Mundial, documento que contiene algunas alusiones críticas hacia la Argentina (adelantadas por El Cronista en su edición de ayer), ya que si bien recogerá los datos que proporciona el Indec, remarcará que dichas cifras difieren significativamente de las estimaciones que hacen las consultoras privadas.

La reunión tendrá un carácter histórico, dado que el rol del Fondo fue potenciado luego del consenso alcanzado por los países del Grupo de los 20 en su reciente cumbre de Londres. Una de las pautas definidas en ese cónclave que tendrá impacto en la Argentina es el aumento del capital del Fondo. Los aportes que harán los principales países que lo integran (encabezados por Estados Unidos, que prometió u$s 500.000 millones) se traducirán en una mayor disponibilidad de divisas para todos sus miembros. En el Gobierno evalúan que por este factor el Central podría recibir u$s 2500 millones extras de reservas, en Derechos Especiales de Giro (DEG), la moneda virtual del Fondo.

Superávit

Cobos remarcó, con su advertencia, un consejo que han hecho público varios economistas, que consideran que el ajuste que deberá enfrentar la economía en el segundo semestre sería mucho menos duro si la Argentina solicita acogerse a la nueva línea de crédito para países emergentes que lanzó el organismo, en la que se achicaron sustancialmente los requisitos de otorgamiento que tradicionalmente aplicaba el FMI.

La Presidenta, sin embargo, prefiere remarcar que su gobierno tiene una política fiscal que le permitirá superar el impacto de la crisis. Al cuestionar a quienes critican la caída en el superávit fiscal, afirmó que la Argentina "debe ser uno de los pocos países en el mundo" que actualmente puede sostenerlo. "Estamos en una política absolutamente contracíclica", aseguró ayer Cristina Fernández en la Casa Rosada, al firmar acuerdos para obras de infraestructura en La Pampa.

Comentá la nota