COBOS ADMITE QUE SU POSICION EN EL GOBIERNO ES "INCOMODA", PERO REITERA QUE NO RENUNCIARA

El vicepresidente Julio Cobos reconoció hoy que su posición en el Gobierno es "incómoda" por su distanciamiento con la presidenta Cristina Fernández, pero reiteró que no piensa renunciar, convencido de que a él lo sostiene "el mandato popular" y que no tiene "derecho a no continuar en la función".
Un día después de haber compartido una misa en Luján con la mandataria, con quien no se saludó y mantuvo una distancia de varios metros, Cobos admitió que sabía que iba a vivir "una situación complicada" al ir a la ceremonia para conmemorar los 30 años de mediación papal que evitó una guerra con Chile por el Beagle.

"Lo importante era participar de un acto porque es verdaderamente justo y merecido el reconocimiento de Juan Pablo II en un momento difícil de nuestra historia", señaló por radio Continental y añadió: "Lo demás parece que es importante, pero que esto no opaque una historia difícil que también transitó el país hace 30 años".

El titular del Senado insistió en defender su participación en la misa celebrada por el cardenal Jorge Bergoglio en la célebre basílica del oeste del conurbano bonaerense: "Por ahí se dice que no tendría que haber ido, (pero) yo fui invitado y me parece que era una buena oportunidad" para rendir homenaje a su santidad de entonces, destacó.

Por otra parte, Cobos sostuvo que "en los grandes temas hace falta diálogo y consensuar las políticas de Estado", al tiempo que reconoció que tal como "están dadas las circunstancias", no tiene ninguna participación en el planeamiento de los programas del Gobierno.

Negó, por otra parte, que actualmente tenga propósitos de postularse para algún cargo electivo, aunque admitió que participa en diálogos con otras fuerzas.

El ex gobernador mendocino admitió que, luego de su enfrentamiento con la Casa Rosada por su voto en contra de las retenciones al agro, no tiene ningún margen de involucrarse en los programas de gobierno.

"Nada más (puedo) atender los reclamos, lo que pide la ciudadanía, otra posibilidad no tengo. A mí me gustaría participar de las decisiones previas, de una reunión con ministros ante decisiones importantes; obviamente, no estar todos los días en la coyuntura porque sé que eso depende del Ejecutivo. Pero, bueno...así están dadas las circunstancias", deslizó.

Cuando se le preguntó si no se hace insostenible su permanencia en el Gobierno, Cobos reflexionó que "a lo mejor se vuelve incómodo".

Sin embargo, reivindicó su decisión de quedarse en su puesto: "A mí me sostiene el mandato popular. Yo no tengo derecho a no continuar en mis funciones", subrayó.

Analizó que si bien, en su situación, renunciar "sería lo más fácil" porque recuperaría "todos los grados de libertad", insistió que no está en sus planes dimitir.

Ante una pregunta, dijo ser "feliz" porque tiene "una familia hermosa y muchas cosas en la vida que compensan quizás los sinsabores de la vida laboral". Al consultársele si está pensando en participar de los comicios generales de 2011, Cobos fue cauteloso en su respuesta.

"Veremos, veremos qué es lo que ocurre. Falta mucho, faltan tres años. Después veremos cómo están las circunstancias en ese momento; vaticinar cualquier definición es muy temprano", subrayó.

"¿Y en 2009", se le inquirió, a lo que el vicepresidente ratificó que en la contienda legislativa del año próximo "participaremos en aquellos lugares donde, de alguna manera, lo hicimos en 2007". Cobos consideró después que "lo que le está faltando a nuestro país es ponernos de acuerdo en los grandes temas".

"A veces no todo está mal lo que propone el oficialismo y tampoco hay que rechazar o aceptar lo que diga la oposición. En los grandes temas me parece que hay que dialogar y consensuar las políticas de Estado", definió.

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