La Coalición Cívica y la UCR pelean por el nombre de la sociedad

Ni alianza, ni concertación, ni frente cívico, ni convergencia. Los dirigentes de la Coalición Cívica y la UCR tienen claro cuales son las palabras que -por estar desgastadas ó vinculadas a otros espacios- no deben figurar en el nombre de su armado electoral. Pero les cuesta horrores consensuar uno que los identifique. Y el asunto disparó los primeros tironeos en la sociedad política.
La necesidad de encontrar una "marca" para la nueva construcción surgió a partir de la incomodidad que encontraban los propios negociadores para definirse. "¿Qué somos: la Coalición más la UCR, Carrió y Morales, la oposición no peronista?", le contó a Clarín que se interrogan unos y otros en las reuniones.

La búsqueda quedó a cargo de los equipos de campaña de ambas fuerzas -el socialismo no participa-, bajo la batuta del radical Juan Manuel Casella y Patricia Bullrich, por la tropa de Carrió.

Las diferencias surgieron de inmediato. Los "lilitos" propusieron utilizar el término que los nuclea, "coalición", por considerar que ya se instaló como "lo nuevo". Adosándole contenidos tales como "abierta" ó "amplia".

Los radicales pusieron el grito en el cielo. Alegaron que aceptarlo siginificaba regalarle el espacio a Lilita Carrió. Y que en cualquier caso debería figurar la sigla UCR, argumentando que "es una imagen en recuperación". Sus socios se espantaron. No digieren que les atribuyan el intento de reunificar el radicalismo, partido que la mayoría de ellos abandonó por considerarlo "agotado".

La salida fue consultar a expertos en márketing electoral. Acordaron pedir asesoramiento a consultoras políticas, entre ellas Poliarquía. Mora y Araujo y Analogías. Y la semana pasada se abrió un "concurso" de ideas, de la que participan conocidas agencias de publicidad, como Zorroaquín, Gowland y Persuasión.

La sugerencia de usar la palabra "consenso" fue rápidamente descartada porque remite al armado que está forjando Julio Cobos al irse del kirchnerismo.

Un creativo les recomendó llamarse ARCO, abreviatura de Argentina en Construcción. No les cerró. "Deja la pelota picando para que digan que nos van a llenar de goles", graficó un dirigente con pasión futbolera. Menos gustó la propuesta del logo, con los tonos del arco iris. "Identifica al movimiento gay", dijeron.

Provisoriamente le llaman confluencia, acuerdo ó armado. De todo menos alianza, por los malos recuerdos. Pero la sociedad entre lilitos y radicales sigue buscando una identidad. Casualidad o no, lo mismo le pasa al trío Macri-Solá-De Narváez.

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