Coalición Cívica de Junín: El recuerdo de Lisandro Benito.

RECUERDOS IMBORRABLES. INMENSA EMOCIÓN.-

RECUERDOS IMBORRABLES. INMENSA EMOCIÓN.-

Con un nudo en la garganta y los ojos humedecidos que sorprenden a mi nena de 4 años que extrañada me mira llorar frente al televisor, me permito dirigir la presente para con estas líneas brindarle un homenaje eterno al padre de la democracia argentina que nos acaba de dejar físicamente.

Las emociones en la voz de miles de ciudadanos que gritan frente a su casa ¡¡¡ALFONSIN¡¡¡, me recuerda cuando de niño, junto a mi padre y mis abuelos, festejábamos alborozados frente al local de calle Rivadavia que servía de Comité de Campaña de la UCR en 1983. Tengo muy presente esas imágenes, donde mis apenas 10 años no me permitían entender en toda su magnitud el por qué de tanto júbilo.

Con el tiempo fui dándome cuenta del hito histórico en el que se convertiría la recuperación democrática y el valor inigualable de un líder sencillo y honesto que asumía esa gesta con valentía y coraje cívico.

Estoy convencido que Alfonsín entró en la historia grande de la República y que su trayectoria política debe ser el espejo en donde se miren las futuras generaciones de dirigentes que tengan la responsabilidad de gobernar los destinos de la patria.

Finalmente, me atrevo a recordar un momento que me llena de orgullo y emoción.

En el año 1997 se reinauguraba el Comité Radical de calle Belgrano y con su enorme humildad militante venía al evento el Dr. Alfonsín. En representación de la Juventud radical me tocó decir unas palabras. Para ello habíamos preparado en un papel un discurso donde desde nuestra insolencia juvenil íbamos a deslizar algunas críticas a lo que había sido el Pacto de Olivos. Así, cuando iba a comenzar a leer el mismo, advierto que el micrófono me quedaba bastante bajo. Los nervios de hablar ante un Comité que rebalsaba de gente no me permitían sortear rápidamente el inesperado inconveniente "técnico". Fue en eso, que desde atrás mío apareció Don Raúl y me acomodó el micrófono dándome unas palmadas cariñosas en la espalda y diciéndome al oído que me quedara tranquilo que a él también le pasaba.

El tipo que había sido nada más y nada menos que el Presidente que nos devolvió al sistema democrático, el mismo que tuvo lo que nadie para juzgar a los genocidas, el que fue admirado en el mundo por su prédica por la libertad, la paz y la igualdad, ese mismo, había tenido para conmigo un gesto que lo enaltecía aún más. Por supuesto el papel con el discurso crítico fue echo un bollo y, desde el corazón, me salieron palabras de agradecimiento y emoción que terminaron recitando un cantito de los jóvenes radicales del ´83 que simplemente decía que a Alfonsín los radicales lo llevamos en el corazón.- Por siempre en la historia Argentina y en la memoria de todos RAÚL RICARDO ALFONSÍN.-

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