Closs: "sostuvimos la economía real sin déficits"

La economía de Misiones terminó 2009 con signos de tenue recuperación del sector productivo y equilibrio en las cuentas públicas. En el último trimestre del año se registra un crecimiento de la demanda de energía en el sector industrial y un aumento de la facturación, datos que alientan un moderado optimismo para 2010.

Abonan también esta interpretación, el anuncio de inversiones en Eldorado, a 200 kilómetros al norte de Posadas, para ampliar la fábrica de calzado deportivo Dass, que confecciona zapatillas para las marcas Nike, Umbro, Converse, Adidas y Fila, entre otras. Según se

anunció incorporará aproximadamente 700 trabajadores a la planta.

Paralelamente, el Estado pagó al día los aguinaldos y los sueldos de la administración, sin tener que recurrir al auxilio del gobierno

nacional.

La crisis de los mercados internacionales afectó en Misiones, fundamentalmente, a la foresto industria, el sector más dinámico de la economía misionera con una participación global que supera el 50% del

producto bruto geográfico.

Sin embargo, la caída de las ventas y de los precios a mercados como Estados Unidos y España, que llegó a un 30%, no se trasladó con la misma magnitud a las fuentes de trabajo debido a una decidida intervención del Estado y políticas anticíclicas diseñadas por el gobernador Maurice Closs. La intervención en el sector estableció, para las PYMES, reintegros a las exportaciones de madera con valor agregado; subsidios a los salarios para evitar despidos; y estructuralmente incentivos a la demanda, construyendo viviendas de madera, y reciclando los bancos y las mesas de las escuelas a madera, además de promover en el orden nacional la mayor

utilización de madera en los planes de viviendas.

La actividad se sostuvo también desde el Estado manteniendo el ritmo de la obra pública con sentido estratégico y generando ocupación y promoviendo la demanda agregada. Se estima que los organismos que

ejecutan las obras, como Vialidad y el Instituto de la Vivienda, pagan salarios directos por más de 600 millones de pesos, lo que es equivalente al 33% de la masa salarial de los empleados del Estado.

Asimismo, se mantuvieron en ritmo las obras de infraestructura para los servicios como el Turismo que también muestra fuertes signos de recuperación después de una caída considerable, pero que, en el año, no llegó al 10% negativo, en todo el sector. Según estimaciones

oficiales, el Turismo ya representa un 15% del PBG misionero y tiene potencialidades para seguir creciendo en términos absolutos y relativos. Por lo pronto, no hay otro destino en el país en el que se registren tantas inversiones privadas como en Cataratas. Por eso el Estado refuerza la realización de obras en otros destinos turísticos de la provincia. Enriqueció el paseo a las ruinas de San Ignacio con un espectáculo, digno del primer mundo, que combina luces y personajes para relatar la utopía perdida en la gesta del encuentro entre los jesuitas y los mbyá-guaraínes. Al mismo tiempo de habilitar pequeños balnearios, en los ríos, e innumerables arroyos de la provincia, ya se encuentra en la parte de final de la obra un complejo turístico y cultural, de envergadura en el Cerro Santa Ana, donde se construyó una gran cruz, que puede verse desde varios kilómetros a la redonda, como valor simbólico que trasciende el objetivo turístico.

Los cultivos tradicionales, yerba, té y tabaco, no fueron afectados por la crisis de Lehman Brothers, aunque las inequidades en la captación de la renta sectorial sigue siendo una tarea pendiente. A pesar del Instituto Nacional de la Yerba, que establece precios mínimos para la hoja verde, el Estado misionero se vio obligado a inyectar 30 millones de pesos a través de las cooperativas para

fortalecer a los productores en la mesa de negociación con los molinos. Así y todo, los empresarios encuentran el modo de evadir la regulación.

Pero el gran esfuerzo estratégico del gobierno de Closs apunta a revalorizar la producción y la calidad de vida en las 30 mil chacras de pequeños productores minifundistas.

Desde una concepción económica se plantea el desafío de la Soberanía Alimentaria con planes de expansión de la frontera pecuaria articulando la ganadería con la forestación y la producción de hortalizas y frutas, en los que Misiones gasta por año, fuera de la provincia, 3 mil millones de pesos. Este esquema de "sustitución de importaciones" encuentra su lógica en el contexto nacional, caracterizado por el desenfreno sojero que termina desplazando cereales y ganados a zonas extrapampeanas.

Desde una concepción social, el plan de Soberanía Alimentaria, corrige las fuertes tendencias a la disgregación del viejo modelo que acentuaba la dualidad entre las actividades capital intensivas, donde se registra un desarrollo capitalista manifiesto, como las vinculadas a la explotación de los recursos forestales y ciertos emprendimientos turísticos, y las actividades rurales, donde los impulsos modernizantes no se registraban sino excepcionalmente. El plan de Soberanía Alimentaria, articulado a las obras de infraestructura y a la planificación en Educación y Salud, tiene precisamente el sentido

estratégico de enfrentar esas tendencias prevalecientes que causaban el éxodo rural. El Seguro de Salud para la población que no tiene obra social y la creación de una escuela secundaria en cada municipio, al llevar los servicios más cerca de las chacras, constituyen un corrimiento de las fronteras de lo público.

Recuadro

El gobernador Closs no tuvo que pedir auxilio al gobierno nacional para pagar sueldos y aguinaldos. Misiones, es una de las provincias más perjudicadas por el índice de coparticipación secundaria, al punto que con la misma cantidad de habitantes, recibe por año 500 millones

de pesos menos que Corrientes y 100 menos que Formosa, que aún tiene menos. Tiene además obligaciones heredadas de los años en que el endeudamiento era la herramienta de financiación del Estado. Durante 2009, los ingresos de origen nacional si bien se mantuvieron en

valores constantes en el nivel de 2008, la administración tuvo que enfrentar los incrementos de gastos por inflación. A pesar de todas esas adversidades, Closs mantuvo, durante todo el año, las cuentas públicas equilibradas sin realizar ajustes en la obra pública y aumentando subsidios directos e indirectos con el propósito de sostener la actividad de la economía real amenazada por la crisis de

los mercados internacionales. El gobernador explica: "tomamos medidas anticíclicas en lo económico". En épocas de bonanza, la provincia aumentó los impuestos a los sectores más dinámicos de la economía y especialmente a las multinacionales y los casinos, pero manteniendo las exenciones al sector primario, invirtiendo la lógica de los 90.

Se adelantó en ese sentido a las iniciativas de las provincias que decidieron aumentar la carga impositiva en la crisis. Dice Closs: "ahorramos plata en el 2008, controlando los gastos, mejorando los ingresos, tuvimos una buena coparticipación, impuesto a las Ganancias en los meses de mayo y junio pasado, teníamos eso previsto y nos estructuramos para que esa plata quede ahorrada en la Provincia y lo logramos y, con esa plata mantuvimos el ritmo de la obra pública, seguimos los planes productivos, pudimos hacer políticas en el sector forestal y, en definitiva promediamos un año difícil con viento en contra pero no con una tormenta en contra".

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