Cloacas: Moldovan no se acordó ni de Negrotto

(General Pico) - El propietario de ILKA, sobreseído durante la instrucción, fue arduamente interrogado por los jueces. Sus respuestas desnudaron la precariedad de la sospechada obra de cloacas de Intendente Alvear.
"Nunca más participaría de una obra así", confesó Luis Moldovan frente a los jueces de la Cámara del Crimen. El empresario fue apabullado por el tribunal piquense que debe juzgar un supuesto millonario sobreprecio en las cloacas de Intendente Alvear. Con preguntas claras y punzantes, los camaristas dejaron al descubierto el entramado empresarial y político que permitió llevar adelante una obra, para la que no estaban preparadas las empresas.

Moldovan pidió a la justicia adelantar su declaración una semana porque debe viajar al exterior. Difícilmente olvide en su vuelo fuera del país las casi dos horas que permaneció frente a los jueces Alfredo Alonso, Florentino Rubio y Fabricio Losi.

Pocas dudas.

A los miembros del tribunal deben quedarle ya pocas dudas sobre la incapacidad financiera de las empresas para realizar una obra cotizada en 18 millones de pesos dólares, así como de la imprevisión y la incomprensible asociación entre las constructoras ILKA y Consnor. La ingeniería de esta "obra cumbre", como bautizó el ex-intendente Oscar Pepa a la construcción de la red cloacal de su pueblo, fue quedando al desnudo con cada respuesta de Moldovan,

El empresario recordó que su firma tenía una larga trayectoria y experiencia, por las numerosas obras públicas realizadas en distintas localidades pampeanas. En el caso de las cloacas de Intendente Alvear, ILKA debía encargarse del tendido de redes domiciliarias, en la denominada zona sur, que abarcaría el 16 por ciento de los trabajos. El 84 por ciento restante de la obra quedaría en manos de Consnor.

Cuando los jueces quisieron saber cómo se gestó la asociación entre ambas empresas, Moldovan respondió que José Floridia se presentó en su oficina, junto a otras personas que no pudo identificar, y que en la charla sostenida habría nacido el acuerdo para que ILKA y Consnor encararan juntas el proyecto. A los jueces les llamó la atención que para participar en una obra definida como "compleja" y de "gran envergadura" por el propio Moldovan", su empresa no tomara los recaudos suficientes sobre la capacidad de su inminente socio.

Moldovan reconoció que Floridia lo convenció de participar en el proyecto y que mostró conocimientos sobre el tema, aunque no supo recordar qué antecedentes acreditaba la empresa neuquina.

"¿Cómo lo convenció?", preguntó el juez Florentino Rubio. Moldovan no supo dar una respuesta clara y contundente y a partir de entonces su testimonio se tornó dubitativo y su memoria comenzó a funcionar de modo selectivo. Sin embargo, con cada nueva pregunta de los jueces fue dejando claro que ninguna de las dos empresas tenían capacidad financiera para realizar la millonaria obra. Además, se tornó evidente que Moldovan no conocía en profundidad a sus eventuales socios.

El empresario tampoco supo explicar por qué los empresarios de Consnor lo contactaron a él y quizá incurrió en su mayor contradicción cuando trató de justificar una asociación con extraños. Primero aseguró que ellos tenían amplia experiencia en plantas de tratamiento cloacal, pero luego reconoció que Floridia le había confesado que en todos los emprendimientos anteriores "les había ido mal".

Cónclave.

De las respuestas de Moldovan se desprende que Floridia tenía una inhabilitación comercial para presidir una empresa, al igual que su hijo, y por eso recurrieron a su nuera, Andrea Bensi, quien firmó como presidenta de Consnor. La joven docente quedó involucrada en la causa por esa decisión.

Floridia había llegado a La Pampa para realizar trabajos con la empresa que construía las cloacas en Trenel. Ayer los jueces reflotaron la ya famosa reunión reservada, desarrollada en una casa quinta ubicada cerca de uno de los accesos de esa localidad, frente al frigorífico. Moldovan fue mencionado como uno de los participantes del encuentro que reunió allí a políticos y empresarios. En un principio no recordó haber estado, pero después admitió que fue uno de los empresarios presentes.

Otro de los imputados, Jorge Rodríguez, apoderado de la unión de empresas (UTE) conformada por ILKA y Consnor, había declarado que en esa reunión estuvieron presentes Luis Moldovan, Rubén Queirolo, José Floridia, el ex-funcionario marinista Oscar Negrotto, el ingeniero Marcelo Godoy y el neuquino Enrique Halcak.

Remitos.

Moldovan tampoco supo responder con claridad cuando le preguntaron si no le había despertado alguna duda el monto presupuestado para la obra. Según el acuerdo entre empresas, de los 18 millones pesos dólares, tres correspondían a los trabajos que debía ejecutar ILKA y el resto sería para Consnor. Moldovan dejó entrever que el abultado monto que debía cobrar la empresa asociada estaba justificado por la compleja instalación de la planta mecanizada de tratamiento cloacales y el gran movimiento de suelo que debía realizar, pero admitió que jamás se preguntó si la cifra era acorde a esos trabajos.

Cuando el presidente del tribunal, Alfredo Alonso, le preguntó por los equipos electromecánicos importados valuados en tres millones de dólares que nunca aparecieron, respondió que le pidió explicación a sus socios y éstos le mostraron un "montón de remitos", algunos a nombre de Floridia. Pero nunca vio los equipos, dijo.

El dueño de ILKA también reconoció que, si bien había realizado muchas obras públicas, ésa fue la primera financiada por Aportes del Tesoro Nacional (ATN). La audiencia dejó claro una incongruencia del contrato entre municipio y empresas, porque una cláusula establecía que si los ATN no tenían continuidad la obra se detenía. De esta forma, el único perjudicado sería Intendente Alvear, pues las empresas no tenían capacidad financiera para continuar la obra. Así ocurrió, la obra fue abandonada y el pueblo quedó con las calles y veredas destruidas y sin cloacas.

Florentino Rubio y Fabricio Losi insistieron en preguntarle al testigo cómo se acordó la UTE y cuáles fueron las relaciones empresariales y los pasos legales. Moldovan trastabilló con algunas respuestas y dejó muchas dudas sobre la conducta de las empresas. Luego del extenso interrogatorio de los tres jueces, ningún defensor realizó preguntas.

Hombre de memoria frágil

En muchos tramos de su intervención, Luis "Yiyo" Moldovan apeló al tiempo transcurrido desde 1999 para justificar ciertas imprecisiones. El fiscal Carlos Salinas preguntó si el ex ministro de Obras Públicas de La Pampa y anterior director del Banco de La Pampa, Oscar Negrotto había participado de la reunión en Trenel o en alguna otra. El empresario santarroseño no recordó la presencia del funcionario marinista. Sin embargo, su afirmación se contradice con testimonios que ubican a Negrotto en reuniones claves de políticos y empresarios. Una fuente irreprochable aseguró que en la casa quinta de Trenel, alquilada por una empresa constructora en 1999, Negrotto estuvo "más de una vez" en compañía de los grupos empresarios que hacían las obras de cloacas de Alvear y Trenel. La fuente reveló que la casona era lugar habitual de fiestas y muestras de opulencia, con importantes sumas de dinero que se manejaban en efectivo para gastos suntuarios y de servicios. Agregó que la vía de contacto entre empresarios eran Oscar Negrotto y el neuquino Enrique Halcak.

Hoy declara Carlos Oppezzo

Para hoy está previsto que testifique el consultor Carlos Oppezzo, el ingeniero santarroseño que asesoró al municipio para el proyecto de cloacas. Del expediente se desprende que entre marzo y septiembre de 1999 Oppezzo cobró cerca de 100 mil pesos dólares por su trabajo de contralor. También deberán presentarse hoy ante la justicia Hugo Carril, el ex-funcionario de APA, José Ormaechea, Alfredo Reale y Marta Petisco. Además, el tribunal insistirá para que los testigos que ayer no estuvieron por un problema de citación, puedan brindar sus testimonios.

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