En clínicas argentinas, más extranjeros para hacerse tratamientos de fertilidad

En algunos centros médicos, el 20% de las parejas que recurre a estos procedimientos son extranjeras. Es porque el tipo de cambio los favorece, el prestigio de nuestros profesionales y la calidad humana
Según los datos de clínicas de la Ciudad de Buenos Aires, cada vez más extranjeros vienen a la Capital para someterse a tratamientos de fertilización asistida. De hecho, señalan que en algunos lugares dos de cada 10 no son argentinos.

A la hora de explicar porqué recurren hasta este país tan austral, varios son los motivos: los precios de los tratamientos de alta complejidad son más bajos, el prestigio de los especialistas y centros de reproducción de la Argentina, la falta de normas que limiten el número de embriones, el perfil del paciente o el tipo de procedimiento, el factor humano y que los centros españoles están colmados para procedimientos similares.

Fernando Neuspiller, de IVI Buenos Aires, confirmó la información y dijo que "alrededor del 20% de los pacientes que concurren al centro son extranjeros. Como tenemos sedes en varios países, algunos pacientes que deben trasladarse temporalmente al país siguen el tratamiento aquí, y otros eligen este destino por el prestigio de la medicina argentina, por los costos y por el trato humano. Les sorprende la calidez de los médicos y la flexibilidad en cuanto a los esquemas terapéuticos. Nosotros estamos acostumbrados a trabajar bajo presión y en períodos de crisis, y nos adaptamos más a las necesidades del paciente".

Marcelo Bergamasco, doctor del Centro Argentino de Fertilidad, coincidió con la cifras y apuntó que "las consultas aumentan a principios de año y en las vacaciones de invierno".

Por su parte, Claudio Chillik, del CEGyR, indicó que en ese centro cerca del 10% de las parejas son extranjeras y que la mayoría son "de países latinoamericanos, pero también de EEUU y Canadá. En 2008, sobre 1.300 fertilizaciones, 132 pacientes fueron del exterior". "Lo económico pesa, pero también influyen nuestros excelentes resultados y las diferencias en el trato, que en estos tratamientos es muy importante", agregó.

"A los europeos los favorece el tipo de cambio, pero también fue determinante la promulgación en Italia de una ley muy restrictiva, en la cual prohíben algunos procedimientos para la reproducción, limitan sin criterio médico el número de óvulos a fertilizar y demás. Eso disminuye drásticamente las chances de lograr un embarazo y empuja al 'turismo reproductivo'", señaló Ester Polak de Fried, del CER, publicó el diario Clarín.

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