Clima tenso en Malargüe: amenazan a periodistas y políticos opositores

Un periodista crítico de la gestión del intendente Juan Agulles fue apuntado con un arma de fuego el viernes pasado. No ha sido el único: hay políticos de la oposición que reciben intimidaciones por e-mail. "Ya había recibido otras amenazas a las que me había acostumbrado, porque siempre me mandan al mail mensajes del tipo 'no sigas investigando'", explicó el editor de "El Fiscal".
Cuando la camioneta se detuvo junto a Jorge Maldonado, el clima político de Malargüe volvió a ponerse brusco en la noche del viernes. La punta del revólver indicaba, ciertamente, que el tipo con bufanda sobre el rostro no le pediría la hora ni saber dónde quedaría tal calle.

Jorge Maldonado es un periodista que edita "El fiscal", un semanario donde ha denunciado algunas irregularidades de la vida política malargüina. Esta virtud ha provocado, al parecer, el descontento de alguien que no tuvo mejor idea que amenazarlo con un arma de fuego en la medianoche del viernes 18 de setiembre, mientras Maldonado volvía a su casa caminando por la calle 4º División hacia el oeste.

Fue apenas un instante cuando el arma brilló y el hombre, con el rostro cubierto por una bufanda, para evitar ser reconocido, le espetó:

"Callate o te callamos".

A continuación, la camioneta -presumiblemente, una cuatro x cuatro, de color gris claro- arrancó a gran velocidad dejando a Maldonado en la soledad de la vía pública pero con un escalofrío en el pellejo.

"Ya había recibido otras amenazas a las que me había acostumbrado, porque siempre me mandan al mail mensajes del tipo 'no sigas investigando', pero no le doy bolilla", explicó el editor de "El Fiscal".

Sin embargo, la situación vivida cerca de la medianoche del viernes colmó las expectativas e hizo pensar a Maldonado que algunas de las notas que había publicado en el semanario evidentemente había terminado de incomodar a alguno.

Si bien el periodista no encuentra una relación entre la amenaza y el poder político que gobierna actualmente la cuna del gobernador Celso Jaque, Maldonado recuerda que hubo investigaciones que publicó que causaron un evidente enojo hacia su figura. Entre ellas, descubrir que el jefe de prensa del intendente Agulles, nombró a su mujer en la misma área donde él era titular por un sueldo de 2.400 pesos por mes.

"Cuando entro a averiguar, la mujer no vive en Malargüe sino en San Rafael, y además no iba a trabajar, porque nadie en la comuna la conocía", explicó Maldonado.

A esto se suma las investigaciones que ha efectuado en torno a supuestas irregularidades en locales nocturnos de la villa cabecera, por parte del director de Recaudación y Control, Guillermo Romero, encargado de las correspondientes habilitaciones.

Tal vez por esto es que el periodista no haya recibido, por lo menos, ningún tipo de llamada desde la oficina del intendente -sí tuvo otras muestras de solidaridad- para interiorizarse de lo ocurrido.

Las intimidaciones no terminan ahí. En el último tiempo, también los políticos opositores han recibido amenazas aunque un poco más "light" que la recibida por Maldonado, como le sucede a Gabriel Ferrero, el concejal electo por el partido municipal MOPOMA, que también ha denunciado mensajes a su casilla de correo con leyendas similares.

"Tienen la necesidad de amedrentarme y no lo van a lograr", responde Ferrero, una figura política que volvió a interrumpir en la vida comunal del departamento sureño en las últimas elecciones legislativas con un importante caudal de votos.

Ferrero ha denunciado, a su vez, que en la cuna del gobernador se han venido cometiendo ilícitos en las obras municipales desde hace 14 años en adelante.

"Malargüe es el bastión del gobernador y estas cosas pueden detonar en el cuarto piso de la Casa de Gobierno", reflexionó el concejal electo sobre la censura vedada que también existe en torno a los medios de comunicación ya que muchos dependen de la pauta oficial que entrega la municipalidad.

Tal es el caso de Carlos Benedetto, otro periodista que no encuentra "aire" en las radios y que en julio pasado denunció un caso de censura previo que parece ináudito en pleno siglo XXI.

Hace meses, de hecho, Malargüe volvió a las primeras planas internacionales cuando trascendieron las supuestas presiones del cura Ramiro Sáenz para evitar que se exhibieran en el único cine de la ciudad el filme "Angeles y demonios". Este filme, protagonizado por el estelar Tom Hanks, sigue sin verse en el microcine del Centro de Congresos Thesaurus, a pesar de las promesas de los funcionarios de Turismo para disipar las dudas sobre las presiones del clero local.

En tanto, Maldonado tuvo que dejar la casa donde vivía para evitar mayores problemas a sus compañeros de vivienda, una familia amiga que le prestaba una habitación. Desde que ocurrió el curioso incidente con la camioneta a medianoche, el periodista tuvo buscar nuevo alojamiento en una pensión.

No fue suficiente. Esta mañana, y en su ausencia, alguien -muy poco creativo, por cierto, pues se dejó llevar por un cliché cinematográfico- volvió a dejar otra amenaza por debajo de la puerta.

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