El clima político hierve en Vera

El asesinato del ex intendente Raúl Seco Encina en Vera no modificó el ambiente de confrontación virulenta que se vive en esa ciudad y que esta semana registró un nuevo pico. Unos 40 dirigentes de un sector del Frente Progresista, entre intendentes y jefes comunales del norte santafesino, realizaron en esa ciudad norteña un encuentro para “apoyar a las autoridades y garantizar la paz en la comunidad”. Fue la respuesta a una carta de un grupo de instituciones que pidió información sobre los plazos de las nuevas elecciones y que el oficialismo consideró casi como una declaración de guerra.
“Ya lo decía Raúl antes de que lo maten: ellos ponen palos en la rueda, es su modus operandi. Las instituciones que firmaron la carta son un sello de goma, cinco tipos que no representan a nadie”, aseguró el secretario de Prensa del municipio verense, Ricardo Musso, uno de los funcionarios que continúa la gestión de Encina. “Son modos radicalizados de oposición, pero hay que tener cuidado porque acá ya hubo un muerto”, agregó.

El intendente de Avellaneda, Orfilio Marcón, presente en el acto del jueves, señaló: “Después del asesinato de Raúl, se abrió una etapa de turbulencia. Nos preocupa garantizar las funciones de gobierno”.

La otra campana. La misiva que generó la polémica solicita una audiencia con el nuevo intendente, el titular del Concejo, Reinaldo Fabroni, y las 14 instituciones plantean allí que ante el “estado de incertidumbre en que está sumida la población es necesario establecer un diálogo”.

“Fue una simple nota para intentar conocer el estado de situación. Me sorprendió que nos acusen casi de ser golpistas”, dijo Rubén Lapissonde, del Colegio de Arquitectos y ex candidato a intendente del Frente Progresista (Encina era radical y fue reelecto desde un partido vecinalista).

Para Alfredo Buffi, presidente del Centro Comercial –otro de los entes que firmó la nota– “Vera es el lejano oeste y, para estos mafiosos, pedir información pública está mal”. El comerciante subrayó que “la muerte de ese individuo (por el Seco Encina) no fue un hecho político sino delictivo. Él estaba estafando a su matador (Héctor Tregnaghi, ex candidato a intendente del PJ) con mecanismos de extorsión que realizan desde hace 14 años todo su grupo y los medios locales comprados”.

Encina murió baleado el 22 de diciembre y fue sepultado, pero lo siguen denunciando. El grupo de instituciones que firmó el pedido de audiencia al nuevo intendente sumará nuevas pruebas a la denuncia por “abuso de autoridad y malversación de fondos públicos” que hicieron el año pasado ante la Justicia. El documento acusa por sobrefacturación de obras (se gastaron 217 mil pesos por la pavimentación de dos cuadras cuando el costo no debería haber superado los 80 mil pesos) y se realizó el 20 por ciento de las cloacas que los vecinos pagaron hace más de 10 años. Esas denuncias están en manos del juez Luis Silva. La convivencia política, en cambio, es tarea pendiente de dirigentes separados a sangre y fuego.

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