En un clima enrarecido, De Narváez vino a Olavarría por minutos, discriminó a los medios y dejó gente esperando en Parque Mitre

Se pegó a la construcción mediática y no fue al Parque porque le iban a pedir explicaciones por las listas caídas: Francisco De Narváez pasó por Olavarría media hora.
Dio una sola entrevista a fondo, al resto de los medios los atendió a la pasada y dejó a la gente esperando en el frío del Parque Mitre. En El Fortín no hubo acto, sino una breve charla con algunos militantes. Se pegó más a Julián Abad que a Silly Cura.

``¿Ya está despegando? ¿Ya se va?´´. El matrimonio, maduro y bien arreglado, había esperado una larga hora al lado del playón de Belgrano y Brown, y cuando el cronista y el fotógrafo de Diario infoeme se subieron al auto sin obtener la cobertura de la caminata de Francisco De Narváez, los dos no tuvieron más alternativa que peguntar qué pasaba con el dirigente que habían ido a saludar: estaba despegando en el aeropuerto local.

En realidad, toda la visita de De Narváez estuvo condicionada por un marco de tensión, que surgió de un armado de listas irregular, donde quedaron afuera las nóminas de Liliana Schwindt y de Julián Abad. ``Pero no hubo desprolijidades: yo les pido disculpas a todos´´, dijo ``El Colorado´´.

Sabiendo que en el Parque Mitre había dirigentes locales que querían que les explicara por qué quedaron afuera de sus listas, De Narváez optó por manejarse en un circuito cerrado: fue al local del Pro de calle Moreno solamente para dar una entrevista acordada con un solo medio, dejó al resto del periodismo en la vereda, y apenas se molestó para una reunión cerrada en El Fortín, con candidatos a senadores y concejales.

En el Parque Mitre (donde el grupo que quería pedirle explicaciones era muy chico, apenas de tres o cuatro personas encabezadas por Raúl Sabattini), también lo esperaron en Sargento Cabral y Brown Mario y Silla Cura, hasta cerca de las 17:30, pero los cronistas que fueron al lugar dejaron de verlos y tuvieron noticia de ellos cuando aparecieron en la reunión del Club del barrio Luján.

La reunión fue para muy pocos, apenas 20 ó 30 dirigentes.

En la vereda del Pro De Narváez, que apareció más volcado hacia la figura de Julián Abad que a la de Silly y Mario Cura, dijo que ``no hubo desprolijidades en el armado sino errores, y pido disculpas a todos los que tenían la vocación y el derecho de participar en esta elección; lo que hubo fueron errores involuntarios, porque fue un cierre muy difícil´´.

``Esta democracia tiene que evolucionar hacia un sistema sin listas espejo, que son tan complejo y generan estos problemas´´, dijo. Y además negó, sin mucho énfasis, que las listas hayan tenido problemas porque fueron entregadas en mano a dirigentes que luego las perdían.

De la vereda del Pro parecía que se iba al Parque Mitre, pero no. Sabiendo que iba a tener que dar explicaciones a los dirigentes locales que acompañaron a Liliana Schwindt (apenas cuatro o cinco que estaban en Belgrano y Brown) prefirió ir directamente a El Fortín, en la misma camioneta que Julián Abad.

Al rato se sumó Silly Cura, que no había pisado el local del Pro y que había estado esperando en Parque Mitre. Allí todos juntos tuvieron una charla de 15 minutos, donde De Narváez les pidió que trabajen para ``romper el piso del 33% y quedarnos con los tres senadores´´.

Después, el despegue del avión. Y frío en el Parque Mitre.

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