Si el cliente pagó de más, prometen devolver la plata en la próxima boleta

Los que tengan un consumo alto y no les haya llegado la factura, recibirán una nueva, sin aumentos.
La decisión de la administración kirchnerista de dar marcha atrás con los aumentos plantea un nuevo escenario tarifario que afectará no sólo a los usuarios residenciales de luz y gas que habían recibido el impacto pleno de los ajustes, sino también a las distribuidoras privadas que venían aplicando las subas por cuenta y orden del Gobierno. Si bien aún no salieron los decretos y las resoluciones que instrumentarán los cambios, la nueva situación se sustenta en los siguientes puntos clave:

¿Qué fue lo que se decidió?

Ante las crecientes protestas de los usuarios y los cuestionamientos de la oposición, el Gobierno decidió suspender en forma transitoria el cobro del alza tarifaria que había aprobado a fines de 2008 para los servicios de gas y energía eléctrica.

¿Qué aumentos involucra?

En el sector gasífero, la suspensión alcanza al polémico "cargo extratarifario" para cubrir las importaciones de ese gas natural de Bolivia y las compras de GNL (gas natural licuado) que llegan por barco al puerto de Bahía Blanca. Por el lado eléctrico, lo que queda transitoriamente bloqueado es el aumento que se había dispuesto sobre el precio estacional de la energía.

¿Qué períodos comprende?

Según el anuncio de Julio De Vido, los incrementos quedarán totalmente suspendidos para los consumos registrados en junio y julio. En cambio, para agosto-setiembre regirá una suspensión más acotada que alcanzará al 70% de las subas que se habían autorizado. A partir de octubre, volverán a entrar en vigencia todos los aumentos que fueron frenados.

¿A qué franja de usuarios residenciales afecta?

En el caso de gas, afecta a casi 1,5 millones de hogares de todo el país, con consumos medios y altos. Por el lado del servicio eléctrico a nivel nacional oscila entre 900.000 y 1.000.000 de usuarios. Son los que tienen consumos superiores a los 1.000 kWh por bimestre.

¿Qué pasa con los usuarios que recibieron las boletas y ya abonaron los aumentos?.

Recuperarán lo pagado de más en las próximas facturas. En ningún caso habrá devoluciones en efectivo. Se acreditarán las diferencias para las próximos bimestres hasta agotar los saldos a favor.

¿Qué pasa con los usuarios que recibieron las boletas con aumentos, pero que aún no pagaron?

Aún no está claro cual será el procedimiento que deberán seguir las empresas frente a estos casos. Una opción podría ser que el Gobierno obligue a las distribuidoras a enviar nuevas facturas que sustituyan a las que fueron emitidas con los aumentos. La otra alternativa sería que los titulares de cada servicio acudan con las boletas que han recibido a las oficinas comerciales de las empresas para que los empleados procedan a refacturarles los consumos.

¿Qué pasa con los que recibieron facturas con aumentos pero hicieron un pago a cuenta con las tarifas anteriores?

Deberán dirigirse a las oficinas comerciales para que les refacturen los consumos de junio a setiembre. Para los períodos anteriores no habrá cambios y seguirán arrastrando la deuda por la parte no abonada.

¿Qué pasa con los que aún no recibieron las facturas por la decisión del Gobierno de paralizar la distribución de las boletas?

Deberán esperar el envio de las facturas que ya serán confeccionadas sin los aumentos.

¿Qué pasa con los castigos previstos en el PUREE?

Siguen vigentes. Para no ser sancionado con los recargos tarifarios del PUREE, los clientes residenciales tienen que cumplir con una pauta de ahorro del 10% respecto a los mismos bimestres del año 2003. Los únicos hogares que se salvan del PUREE son aquellos que consumen menos de 650 kWh por bimestre. En el caso del gas, el PUREE rige entre el 15 de abril y el 30 de setiembre. Para no ser castigado con un recargo tarifario de 0,111 pesos por cada metro cúbico de exceso, los clientes hogareños del área metropolitana tienen que reducir sus consumos entre un 5 y 10% respecto a los mismos bimestres de 2003.

¿Dónde asesorarse?

En el Ente Nacional Regulador de la Electricidad (ENRE), las 24 horas, al 0800-333-3000. En la Dirección de Defensa del Consumidor, al 0800-666-1518. En la Defensoría del Pueblo de la Nación, al 0810-333-3762. En el Enargas, por teléfono al número 0800-333-4444 y personalmente en la sede central ubicada en Suipacha 636 de la Capital Federal.

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