Claves: primarias, límites al gasto y más exigencia a partidos y candidatos

Prohíbe los avisos pagos en TV. Y eleva el piso para presentar candidaturas a cargos electivos.
De aprobarse la reforma política impulsada por el Poder Ejecutivo, la Argentina marchará hacia la reconstrucción del sistema de partidos que implosionó en 2001.

Es que el proyecto presentado ayer por la Presidenta impone condiciones más rigurosas que las vigentes hasta hoy para la existencia de los partidos políticos y para la presentación de sus candidatos a cargos electivos nacionales. Así, correrán con ventaja los partidos con una estructura nacional como el justicialismo y el radicalismo. En cambio, los partidos chicos y los candidatos que pretendan jugar por fuera de las grandes estructuras deberán atravesar una eliminatoria tan exigente que para ellos llegar a las presidenciales de 2011 podría ser aún más difícil de lo que le resultó a Diego Maradona llegar al Mundial de Sudáfrica.

Las principales claves del proyecto de 88 artículos son:

1 Reconocimiento. Para el reconocimiento y mantenimiento de su personería, cada partido deberá estar reconocido en un mínimo de cinco provincias y demostrar cada año que tiene afiliado, al menos, el uno por mil del padrón nacional (28 mil personas).

2 Internas.

Las candidaturas para presidente, vice, senadores y diputados nacionales de todos los partidos se dirimirán en elecciones primarias abiertas, simultáneas y obligatorias (PASO) entre 30 y 60 días antes de las generales.

3 Avales.

Para competir como precandidato a presidente habrá que presentar adhesiones del 1 por mil del padrón (28.000 personas) distribuidos en cinco distritos.

4 Para un solo cargo.

Los precandidatos sólo podrán postularse por un partido y a un solo cargo electivo. Se acaban las listas espejo y las candidaturas simultáneas a múltiples cargos.

5 Todos juntos.

El día de las primarias, estarán en el cuarto oscuro las boletas de los precandidatos de todos los partidos. Cada votante elegirá sólo una del partido que desee.

6 Piso alto.

Pasarán a la elección general los precandidatos que obtengan más votos de cada partido, siempre y cuando esa agrupación haya obtenido al menos el 3 por ciento del total de votos emitidos. Con el parámetro de la última elección, sólo podrán competir en las elecciones general los partidos que hayan obtenido al menos 600 mil votos en las primarias.

7 Fórmulas.

La fórmula presidencial y los candidatos a senadores no podrán cambiar después de la primaria. Pero cada partido decidirá qué sistema usa para distribuir entre ganadores y perdedores los lugares en la lista definitiva de candidatos a diputados.

8 Filtro.

Ninguna persona que haya perdido las primarias o no haya competido podrá ser candidato en la elección general.

9 Las campañas.

Las campañas durarán 30 días. Sólo se permitirá la propaganda electoral 20 días antes de las primarias y 25 días antes de las generales. No se podrá contratar publicidad audiovisual en forma privada. Las radios y canales de TV deberán ceder espacios gratuitos que serán distribuidos por el Estado, la mitad de manera igual para todas las fuerzas y la otra de acuerdo a los resultados de los últimos comicios. El Gobierno no podrá inaugurar obras en los 15 días previos a la elección. Pero el proyecto no es taxativo sobre la publicidad oficial durante la campaña, una ventaja con la que cuentan los oficialismos: apenas dice que "no podrá contener elementos que promuevan expresamente la captación del sufragio".

10 Encuestas.

Las encuestadoras deberán registrarse e informar quién y cuánto le pagó cada trabajo que realice. Los medios deberán dejar de difundir encuestas 15 días antes de los comicios.

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