Las claves del futuro de la economía tras el conflicto por las reservas del BCRA

Coinciden especialistas en que continuará el canje de bonos, aunque con demoras, y que el Gobierno retomará la estabilidad financiera.
Mientras el ministro de Economía, Amado Boudou, y el presidente del BCRA, Martín Redrado, se disputan a la audiencia televisiva, los televidentes se preguntan si se deben preocupar o si se trata de una pulseada política ajena a la economía del carrito de supermercado.

El interrogante es válido porque el conflicto Gobierno-Redrado desatado por el decreto de necesidad y urgencia que disponía el uso de reservas del BCRA para el pago de vencimientos de la deuda rememora al de la Resolución 125, por lo que el jefe de Gabinete, Aníbal Fernández, lo bautizó como "una 126".

El conflicto Gobierno-campo enfrió el consumo –y en consecuencia, el crecimiento de la economía– y generó desconfianza, que se tradujo en una fuga de capitales que –potenciada luego con la crisis internacional y la estatización de las AFJP– totalizó US$ 23 mil millones en 2008.

Los interrogantes clave fueron respondidos por especialistas.

1. ¿Qué pasará si el Fondo del Bicentenario no se concreta?

Los economistas sondeados coincidieron en que las necesidades de financiamiento de este año son "más que manejables" aun sin el Fondo del Bicentenario. Dieron por sentadas tanto la capacidad como la voluntad de pago de los vencimientos de deuda de este año, desechando la posibilidad de un default.

2. ¿Qué pasará si renuncia Redrado?

El punto no es el alejamiento de Redrado en sí, sino la resolución del conflicto. "Una vez que el Gobierno abandone el Fondo del Bicentenario y/o Redrado se vaya del BCRA, el canje se terminará haciendo, aunque nunca antes de fines de febrero", consideró Eric Ritondale, de Econviews.

3. ¿Qué pasará si se demora el canje?

El grueso de los vencimientos de deuda de este año se concentran en agosto. Por lo tanto, una demora del canje –y, en consecuencia, de la entrada de los US$ 1.000 millones de fondos frescos y de una eventual colocación de deuda en los mercados internacionales– no sería crítico. Sin embargo, nadie puede asegurar cuánto tiempo durarán las condiciones actuales de alta liquidez internacional. Demorar el canje implicaría correr el riesgo de que Ben Bernanke suba la tasa de interés de referencia estadounidense y la Argentina no pueda colocar deuda a tasas de un dígito como pretende Boudou. Además, da más margen para que los bonistas presionen por mejorar la oferta.

4.¿Qué pasará si se frustra el canje?

El Gobierno se verá obligado a explorar otras alternativas. Una de ellas podría ser desacelerar el ritmo de expansión del gasto, que el año pasado promedió el 30% de suba interanual. Sin embargo, todos los consultados descartaron que el Gobierno avance significativamente en este sentido en la antesala del año electoral. De todos modos, la administración K podrá recurrir nuevamente al financiamiento intra-sector público (BCRA, ANSES y Banco Nación) o colocar deuda en el mercado local.

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