Clausuras y embargos para comercios y empresas que no paguen tasas

Serán las medidas que se aplicarán contra quienes hagan caso omiso a la intimación de la Comuna. El gobierno prevé así recuperar deuda vencida que compense la caída de la recaudación.
El complicado panorama de las finanzas municipales llevó al gobierno a implementar a partir de mañana un riguroso plan de cobro compulsivo de tasas impagas. De esta forma, la Comuna aspira a recuperar deuda vencida que le permita compensar, al menos en parte, la caída de la recaudación que podría profundizarse el año próximo si persisten los efectos de la actual crisis económica mundial.

Para tratar de conseguir ese objetivo, el área de Ejecuciones Fiscales y Apremios creada el mes pasado (ver aparte) con el fin de intensificar la presión sobre los morosos recurrirá a intimaciones que serán seguidas –en caso de no obtener como respuesta el pago de las correspondientes obligaciones- por clausuras de comercios y embargo de cuentas de empresas que adeuden sumas en concepto del tributo de Seguridad e Higiene.

Según pudo saber El Diario, esta metodología, que desde el gobierno definen como "sistema de máximo control tributario" y que se aplicará en todo el distrito, es indispensable para continuar con el desarrollo de distintas obras públicas estratégicas y la correcta prestación de servicios esenciales que demandan los vecinos.

Desde el Ejecutivo consideran, además, que la actual gestión encabezada por el intendente Humberto Zúccaro ha establecido en los últimos años normas flexibles para el cumplimiento de los pagos, mediante planes de facilidades y eliminación de intereses, y que por eso llegó la hora de instaurar un estricto programa destinado a que los contribuyentes regularicen su situación de manera inmediata.

Esta iniciativa, que prevé el cobro compulsivo de tasas, contemplará una nueva intimación a los deudores en una primera instancia. Luego de esa formalidad se procederá a la clausura y, por último, y en caso de no haberse registrado el pago correspondiente, se le solicitará a la Justicia el embargo de las cuentas bancarias de los morosos.

90 millones

Antes de su pedido de licencia por 90 días debido a cuestiones de salud, el secretario de Hacienda Daniel Ondarza reconoció que el Municipio pretende recaudar entre 500 y 600 mil pesos mensuales a través de los deudores que pueden y no quieren tributar. A su vez, el funcionario aseguró que la deuda de los contribuyentes con la Comuna alcanza los 90 millones de pesos.

Las malas perspectivas económico-financieras llevaron también al intendente a asegurar días atrás que el presupuesto 2010 será inferior al actual, que en agosto recibió una extensión que lo dejó en la cifra récord de 480 millones de pesos.

Para el próximo año el jefe comunal aseguró que el cálculo estaría contemplado en unos 210 millones de pesos, aunque señaló que puede variar según las renegociaciones que ya llevan a cabo con las empresas prestatarias.

Además, el mandatario aseguró que si los pilarenses colaboran con el tributo de sus impuestos se podrá realizar alguna extensión cuando sea necesario.

Lo cierto es que por primera vez desde que asumió como intendente, Zúccaro tendrá un presupuesto menor al anterior. Según los números señalados por el mandatario, el próximo presupuesto es menos de la mitad del actual, que en agosto último alcanzó los 480 millones de pesos con la incorporación de obras de origen nacional.

Tolerancia cero

A la caza de deudores

En la mañana del pasado 13 de agosto, el intendente Humberto Zúccaro dio a conocer modificaciones en el gabinete entre las que sobresalió la creación de un área específica que se encargará de intimar y realizar ejecuciones fiscales y apremios sobre los deudores de tasas municipales.

Además, en esa misma oportunidad el gobierno anunció que la Subsecretaría de Hacienda controlará que quienes tramiten habilitaciones y otros certificados municipales estén al día con sus tributos; de lo contrario, no podrán cumplimentar el trámite hasta regularizar su situación.

Esas nuevas medidas fueron adoptadas con el fin de aumentar la recaudación ya que, según señaló el propio mandatario en aquella oportunidad, "a raíz de la crisis económica la recaudación ha bajado" y los números municipales tienen la "luz amarilla encendida".

El mismo Zúccaro reconoció en ese entonces que hubo recorte de los gastos públicos y dijo que unas 50 personas fueron despedidas en todo el ámbito municipal, a las que se le sumaron los empleados que el Concejo Deliberante resolvió cesantear con el fin que los concejales electos que asumirán el 10 de diciembre próximo tengan presupuesto para tener cada uno su secretario.

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