Clausuras, chismes y política en Infantilandia

Un jardín maternal de corta pero polémica historia, las difíciles relaciones entre Municipio y organismos provinciales (en este caso el CPE), y relaciones políticas que se exploran en el mundo de los emprendimientos educativos: un cóctel que comenzó a inundar de rumores los pasillos municipales en tiempos de renovaciones y cambios.
Un jardín maternal, una intriga política, y una seria objeción a los métodos y prácticas del Consejo Provincial de Educación, se entremezclan en una situación propia de esta infantilandia perversa en que suele transformarse Neuquén.

El jardín en cuestión se llama previsiblemente "Cariñositos", y ha sido clausurado en varias oportunidades, estado en el que se encontraba nuevamente este jueves 3 de diciembre, pese a los esfuerzos del Tribunal Municipal de Faltas, que había ordenado levantar la clausura.

"Cariñositos" no hizo honor a su nombre, porque saltó al conocimiento público después de denuncias que pusieron en evidencia presuntos malos tratos hacia los chicos que allí concurrían. Después, una serie de incumplimientos con la burocracia bastó para que tuviera problemas de habilitación.

En Neuquén, la habilitación de este tipo de establecimientos es una materia todavía no bien esclarecida pues compete tanto al Municipio como al Consejo Provincial de Educación (CPE). Igual pasa con los controles que deben tener estos establecimientos privados que en realidad inician en la vida social y educativa a los chicos.

El tema impactó en el Municipio. En principio, por esta razón, que tiene que ver una vez más con la relación general con el gobierno de la provincia y sus estructuras. La dirección de Comercio del Municipio y la burocracia del CPE intercambiaron unos cuantos dardos, alrededor de "Cariñositos" y sus mínimas vicisitudes.

El tema más o menos formal de la habilitación y control del jardín, que actualmente está representado por Nicolás Gastón Pesoa, reconoce otras circunstancias previas. "Cariñositos" fue inicialmente un emprendimiento del que participaron otras firmas, entre las que aparece la del ahora concejal por Recrear, Leandro López. El flamante edil, que está a punto de asumir su banca, fue relacionado con el jardín infantil, evidentemente con toda la intención de empezar a hacerle sentir el peso que implica una banca.

Así, la mínima historia de un jardín maternal privado, que comenzó en la calle Buenos Aires al 1200 allá por 2007, ha trascendido el escondido mundo de los expedientes para entrar en el más libre y permisivo cosmos del chusmerío político, y el tema de hecho ha sido comidilla de pasillos municipales en estos últimos y agitados días que preceden a la asunción plena del renovado Deliberante, y a la renovación consecuente del Gabinete municipa

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