Clausurado.

"Quiero que el torneo termine ya", bajó la cortina Gallego tras el 0-2 en Mendoza. El, que justo quería dejar de probar, seguirá buscando variantes.
"Quiero que el torneo termine ya". La sentencia de Américo Gallego al dejar el Malvinas Argentinas pareció una súplica. A seis fechas del final, el técnico de Independiente le bajó la cortina al Clausura. ¿Y también al equipo?

Llamó la atención que en Mendoza el Tolo no apostara a la misma formación (en nombres, salvo el suspendido Ríos, y en esquema) que la fecha anterior había vapuleado a Tigre. Justo él que había anticipado que quería dejar de probar, encontrar los 11 y no rotarlos más, una vez que el equipo le respondió, otra vez cambió: trocó un lateral (Moreira por Viola) y sacó un delantero (Núñez) para poner un volante de marca (Godoy). Justo en el partido que se esperaba que el Rojo diera un salto de calidad (incluso, ya sabía que el líder Vélez había empatado), salió a la cancha pensando más en el rival que en las fortalezas propias. Y ahora el DT volverá a variar. En parte, obligado. Por las bajas de Tuzzio y Machín. Y también porque ya no tiene un incentivo mayor que seguir metiendo mano para equivocarse lo menos posible cuando después del 5 de julio deba depurar el numeroso plantel. Será como una pretemporada en plena competencia.

En una muestra de búsqueda e inestabilidad, en seis partidos Gallego usó 25 jugadores. Y el viernes, justamente, se fastidió porque hace fútbol con 22, y le quedan 15 mirando afuera. Igual, él solito acaba preso de su propio discurso. Tras el 1-5 ante Lanús, habló de cortar cabezas. Y el único que parece haber pagado los platos rotos es Mareque. Porque algunos como Rodríguez (se negó a jugar en Reserva), Moreira y Núñez volvieron a tener su chance. Aunque otros que también se opusieron a bajar a Tercera, como el dos veces mundialista Gavilán, o la tan comentada promesa Depetris, o Damián Ledesma, quien se bancó jugar en la zaga y no como volante central, ni siquiera van al banco...

Lejos quedó aquella esperanza que el Tolo pronosticó cuando asumió, antes de conocer el material con el que contaba: "Si ganamos los tres primeros partidos, nos prendemos". Como vestir esta camiseta parece no ser motivación suficiente, hasta prometió un auto... ¡por salir tercero! Como si fuera algo posible de lograr para un grupo que, nombres más, nombres menos, ayer cumplió un año sin hilvanar dos victorias, lapso en el que apenas ganó nueve de esos 37 partidos... Lo bueno es que en lo que queda del fixture no deberá viajar al Interior, donde en este torneo San Martín, Gimnasia y Godoy Cruz le faltaron el respeto (ver Debate Externo).

Igual, en el fondo, lo que queda es que una vez más el Rojo se baja con anticipación de la lucha por el título... Desde el 2002, el Apertura de la última vuelta olímpica hasta hoy, sobre 13 torneos, apenas dos veces los de Avellaneda alcanzaron el cuarto puesto (Apertura 05, con Falcioni, y 06, con Burruchaga). Y en el del 2007, con Troglio, fue puntero hasta la fecha 13, y acabó 9°... Apenas una vez clasificó, por puntos, a la Sudamericana (y se despidió en la primera ronda). Y si sigue regalando oportunidades, compremeterá también la Libertadores 2010. Un problema que va más allá de quién se siente en el banco, sino que también está en los que patean y los que los contratan. Clausurado.

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