Clausura preventiva de la empresa Curtarsa

Denuncias de vecinos y un inocultable incremento en los olores nauseabundos fueron los disparadores de la decisión del gobierno municipal. Concretamente, se observó la utilización de un horno no autorizado y problemas en las condiciones laborales.

Así se lo confirmó a EL CIVISMO la intendenta Graciela Rosso. “La clausura claramente tiene que ver con no estar cumpliendo con las leyes vigentes de respeto al medio ambiente”, dijo.

El lunes cerca del mediodía comenzó el procedimiento y culminó a las 21.30. Esas horas de trabajo le demandó al gobierno municipal efectuar la clausura preventiva total de los procesos y actividades de la empresa Curtarsa (Curtiembre Argentina S.A.I.C.) en el marco del decreto municipal Nº 75. En realidad, la clausura terminó de concretarse en las primeras horas de la tarde de ayer, cuando la curtiembre finalizó el proceso productivo que se había iniciado antes de la presencia municipal.

La determinación de la Dirección de Medio Ambiente ocurrió luego de varias semanas con intensos olores registrados en diferentes puntos de la localidad de Jáuregui. Con más de 10 años de experiencia, los vecinos saben que la emanación de ese aroma pestilente evidencia un mal funcionamiento en algunos de los procesos del tratado del cuero que realiza la empresa. A raíz de esto, las denuncias telefónicas efectuadas por los vecinos se multiplicaron, tanto a nivel provincial como municipal.

Durante las horas que duró el operativo en el interior de Curtarsa, varios curiosos se acercaron a una de las entradas de la curtiembre para intentar saber si los comentarios que circulaban por el pueblo eran ciertos. Cerca de las 19.30 del lunes ingresaron a la planta representantes del Sindicato de Trabajadores de la Industria del Cuero. Media hora después, los gremialistas abandonaron el lugar contrariados por una decisión que a esa altura era inamovible.

La salida de los funcionarios y empleados municipales fue encabezada por la directora de Medio Ambiente, Mariana Zaia. Ante la consulta de este medio, la funcionaria sólo explicó que los pormenores de la clausura iban a ser comunicados a través de Prensa municipal. Zaia estuvo acompañada por el subsecretario de Control Urbano y Prevención Comunitaria, Oscar Clarencio, y el concejal oficialista Mauricio Molinero.

Ayer la redacción de EL CIVISMO recibió la explicación oficial: “El procedimiento se realizó como consecuencia de constataciones municipales de diferentes irregularidades en los procesos productivos como así también en el tratamiento y disposición de los residuos. También por los registros de denuncias de los vecinos de Jáuregui ingresadas por el servicio de reclamos comunal 0800-2229230 y atención telefónica en la Dirección de Medio Ambiente. La mayoría de las quejas hicieron hincapié en olores nauseabundos”, informa una gacetilla de la Dirección de Prensa de la Municipalidad.

Ese informe oficial agregaba que “la medida preventiva se encuadra en el artículo 93º del decreto reglamentario 1741/96 de la ley 11459 ‘como caso excepcional y de riesgo extremo’. Se ha notificado al Organismo Provincial para el Desarrollo Sostenible de lo actuado y en un plazo de 48 horas este ente deberá realizar la inspección del caso y tomar las medidas pertinentes, procediendo en ese momento y, ad referéndum del acto administrativo mencionado, a ratificar la medida cautelar impuesta si comprueba la gravedad extrema del caso o a disponer su levantamiento”.

EL CIVISMO fue uno de los medios de prensa que ayer consiguió una explicación de la medida por parte de la intendenta Graciela Rosso. Fue cerca del mediodía, cuando promediaba una reunión de trabajo con motivo del lanzamiento en Luján del programa “Distritos Productivos”.

En la Sala de Situación de la Municipalidad dialogaron sobre ese programa productivo y el problema coyuntural desatado con la curtiembre de Jáuregui, el subsecretario de Industria bonaerense, Ariel Schale, los directores para la Promoción de la Competitividad, la Innovación y los Servicios, Juan Debandi y Luis Ottasso, y el referente de esa área, Andrés CEVETA, además de las autoridades de la Cámara Textil de Luján y funcionarios locales.

“DENTRO DE LA LEY...”

Consultada sobre los argumentos de la clausura, Rosso comentó que “el tema de Curtarsa lo hablamos recién con los funcionarios de provincia. Lo que digo es que una cosa es la producción y otra cosa es cómo se produce. Nosotros apoyamos a todas las empresas; absolutamente a todas, sin distinción de empresas grandes, chicas, pequeñas o medianas. Obviamente, para las pequeñas y medianas empresas tiene que haber más apoyo que para las grandes empresas que pueden hacer más cosas solos porque tienen las posibilidades económicas.

Pero acá –continuó la jefa comunal- se da una situación constitucional: tenemos que respetar las condiciones de producción, tanto en lo que hace al respeto por el medio ambiente y en qué condiciones se produce, como al respeto de los trabajadores, de su salud y su condición laboral”. Rosso precisó que “en el caso de Curtarsa tengo que hacer hincapié en las dos cosas”.

No obstante ello, puntualmente dijo que la clausura respondió a que “hay un problema en cómo se está produciendo. Están utilizando un horno que no está autorizado por la Provincia, aunque se presentó el trámite. La autorización no está.

Por otro lado, debo referirme a las condiciones laborales de los operarios. Si bien nosotros no somos policía del trabajo, sí hemos tomado vista y obviamente estamos haciendo hincapié en este tema”.

Para la intendenta “la clausura claramente tiene que ver con no estar cumpliendo con las leyes vigentes de respeto al medio ambiente. Nosotros vamos a apoyar la producción, queremos el desarrollo, queremos el trabajo y el empleo, pero con respeto por el medio ambiente. El medio ambiente es, además, el que nos da salubridad a todos; a los que trabajan adentro y a los que vivimos afuera. Eso es mucho más importante que el desarrollo económico”.

- ¿Qué le dice a los trabajadores?

- “Que estamos velando por la seguridad de ellos desde el punto de vista de la salubridad y del trabajo. La empresa les tiene que pagar porque es la que está cometiendo una falta. La falta no la cometen los trabajadores. De ninguna manera esto es contra los trabajadores. Esto es a favor de los trabajadores y de todo el pueblo de Luján”.

Rozo admitió que –como en el caso de su pedido de cierre de Bingo Luján- el tema quedó en manos de Provincia. “Esta mañana me comuniqué con las autoridades provinciales del área a la que corresponde este tema. Lo que planteé es que ya se envió toda la documentación y que ellos tomen la determinación que crean conveniente. Por lo pronto, nosotros cumplimos con lo que nos corresponde”.

EL CIVISMO también pidió una opinión al subsecretario de Industria bonaerense, Ariel Schale. “Permítanme mostrar mi lado más peronista. Dentro de la ley todo, fuera de la ley nada. Esto es un legado básico de organicidad y de cómo deben funcionar las sociedades. Y fundamentalmente la sociedad industrial o basadas en el desarrollo industrial”, dijo el funcionario.

Schale aseguró que “hay quienes hacen esfuerzo para cumplir con la norma y esos deben ser los beneficiados. Hay que atender y entender todo el proceso, sin caer en un fanatismo. Nuestro concepto es que el peor impacto medio ambiental es un desocupado. Pero debemos cumplir con las normas; debemos cumplir con las normas”.

Ayer, al cierre de esta edición, se aguardaba la decisión de Provincia, encargada de mantener o levantar la clausura. Por lo pronto, una delegación municipal se acercó a la planta fabril para certificar que la curtiembre estaba paralizada. Y un equipo enviado desde la Gobernación recorría Curtarsa para redactar un informe en el que debe explicar las causas de su determinación final.

“Siempre infringen la ley”

La clausura dispuesta por la Municipalidad sorprendió a las entidades ambientalistas de la localidad. Las razones que motivaron la intervención del municipio no hacen más que confirmar los dichos que los vecinos mantienen desde hace más de 10 años, enfocados en lograr la relocalización de Curtarsa.

En diálogo con EL CIVISMO, Cecilia Juanola de Viotto consideró que “al fin se dan cuenta de que Curtarsa va a estar siempre en infracción. Esperemos que eso dé cause a una relocalización”.

La vecina, integrante de la Asociación Eco Vida en el Oeste Bonaerense (AEVOB), aseguró que “por más que la empresa prometa el oro y el moro siempre va a estar en infracción”, principalmente por la incongruencia que reviste el funcionamiento de un establecimiento industrial de categoría tres pegado a una zona urbana.

“Siempre infringen la ley. La empresa se mata de risa de todos. Los dueños hablan de sus derechos adquiridos, ¿y los nuestros?”, se preguntó Juanola, además de recordar que “la variable de ajuste siempre somos nosotros, los perjudicados de esta historia”.

Por otra parte, la vecina informó que en las últimas semanas el característico olor a podrido que desprende Curtarsa volvió a sentirse con mucha intensidad. Como consecuencia de esto, fueron varias las denuncias vecinales que se escucharon en los teléfonos del Organismo Provincial para el Desarrollo Sostenible y en la Dirección de Medio Ambiente local.

Comunicado del Sindicato del Cuero

En la mañana de ayer, los ánimos en el Sindicato de Trabajadores de la Industria del Cuero no eran los mejores. El lunes, siguieron con atención los pormenores de la clausura municipal a Curtarsa y al cierre de esta edición aguardaban la inspección que iba a realizar el Organismo Provincial para el Desarrollo Sostenible.

Los gremialistas consideran que la faja de clausura pone en peligro la estabilidad laboral y el pago de los sueldos, en un momento económico un tanto complicado para la firma de capitales italianos.

De continuar la clausura, no se descartaría que el sindicato encabece una movilización a las puertas del municipio. Por el momento, la entidad gremial emitió un comunicado donde anticipa la decisión de “llegar hasta las últimas instancias por la defensa de los puestos de trabajo de todos los compañeros afectados”.

“Comprendemos que el municipio tenga la potestad de poder preventivamente clausurar cualquier establecimiento. También entendemos firmemente que se deben tomar o hacer estudios preventivos no sólo del comportamiento de la empresa ante el medio ambiente, lo cual jamás hemos visto realizarse uno acorde a las circunstancias del mismo. También se debe realizar un sondeo o estudio de la situación financiera que atraviesa el establecimiento, rubro o actividad. Aclarando que todos estos pasos que nombramos con anterioridad son para corroborar si normalmente existe el motivo de la clausura preventiva”, expresan desde el gremio.

Por otra parte, los integrantes del sindicato con sede en la avenida Flandes manifiestan su oposición “a limitaciones dictatoriales o radicales por un grupo u organización que atenta al desenvolvimiento diario”.

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