Una clausura que por contradictoria, resulta insólita Papelera Quilmes, en manos del Estado, acusada de contaminar desmedidamente

Un juez ordenó la clausura de la ex Massuh, que desde el mes de mayo está administrada por el Estado nacional. El magistrado acusa a la empresa por contaminación desmedida.
La sola enumeración de lo ocurrido, proyecta una señal de desprecio hacia la lucha de los vecinos de la zona, y el medio ambiente, tan contradictoria que abre al menos cinco costados para analizar.

Escenario Político

Estamos ante una empresa que en manos privadas llegó a una convocatoria de acreedores con 250 millones de pesos en deudas; tomada desde el pasado mes de Mayo, para ser gestionada por el Estado nacional con dineros del ANSES, al menos por dos años, con el propósito de no perder las fuentes de trabajo.

En el marco de la crisis mundial, la iniciativa local tiene el matiz diferente a lo hecho en los países centrales en materia de aportes del Estado a la economía quebrada. En la experiencia más conocida hubo fondos públicos invertidos en empresas privadas, bancos especialmente, que mantuvieron su condición de empresas privadas; en el caso de Quilmes, el Estado asumió totalmente el control de los negocios, desligando de responsabilidad a sus titulares anteriores.

Sin ninguna participación de otros capitales privados, sólo aceptó una fuerte presencia de sus trabajadores.

El cuadro se completa con que, a pesar de tratarse de una inversión de dineros públicos, en ningún momento se dispuso de información sobre el plan y evolución de los negocios, más allá de alguna visita guiada de presentación del proyecto, la mención de alguna inversión inicial y el dato ambiguo que la producción estaba vendida hasta fin de año.

ESCENARIO POLITICO II

La noticia que tomó estado público al cierre de la semana pasada, sobre la razón que expuso el juez para determinar la clausura de esta empresa ahora en manos del propio Estado, tiene un peso noticioso tal, que despertó especulaciones en el mundo político de la Provincia de La Plata, ya que en este ámbito, son pocos los que creen que el juez está actuando libremente.

Por su parte, silencio en materia de la evolución de los negocios; «contaminación desmedida» en contra de viejos reclamos vecinales, y el fallo de un Juez, supone un traspié para quienes aseguran que el Estado está en condiciones de gestionar una empresa de modo eficiente.

Cabe recordar que hace pocos días, se produjo la nacionalización del fútbol, también con dineros públicos y promesas de eficiencia en la gestión.

ESCENARIO POLITICO III

En Quilmes, se agrega que el emprendimiento papelero está bajo la órbita de la Secretaría de la Producción, cuyo titular Guillermo Robledo, no tiene relación con el Secretario de Medio Ambiente, Claudio Olivares. Este último, responsable de la aplicación de la legislación en materia de contaminación en el Distrito.

Por otra parte, durante estos mismos días fueron los basurales a cielo abierto los que también aportaron un disgusto extra a los funcionarios locales.

El mismo Juez ordenó clausurar nada menos que seis legendarios centro clandestinos, más allá que el área local ha venido promocionando su trabajo en paralelo con el Ente Provincial Ambiental, justamente en el cierre de basurales a cielo abierto. Hablamos de lugares conocidos como Doña Cata, Doña Teresa y el basural de Piris, entre otros.

ESCENARIO POLITICO IV

Ahora, el Juez Arias firmó una sentencia de clausura preventiva contra la papelera Quilmes (ex Massuh) y la notificó al OPDS (Órgano Provincial para el Desarrollo Sostenible).

Cuando los funcionarios judiciales llegaron a Quilmes para cumplir con el tramite en la sede de Camino General Belgrano, tropezaron con un vallado humano que impidió la coronación del trámite.

Comentá la nota