"Hay que clasificar antes de la última fecha".

BOCA: Arranca el gran objetivo del 2009. Ischia piensa en hoy y en el mañana y quiere acelerar los trámites en la primera fase para no sufrir como el año pasado: "Primero la Copa, después el torneo".
¿La prioridad es la Libertadores, Carlos?

-Y sí. A cualquier hincha de Boca que le preguntes qué quiere, te va a decir primero la Libertadores y después el campeonato.

Para Boca, entonces, llegó la hora de lo importante. Atrás quedó un verano perfecto y un comienzo no tanto en el Apertura. Esta noche, en una Bombonera que estará acorde a la ocasión salvo en el campo de juego, Boca arranca con sus noches de Libertadores que ya son un clásico de la primera mitad de año. Un comienzo con hinchas con remeras de mangas cortas que, como se hizo costumbre, esperan festejar abrigados en junio y obtener otro boleto al Mundial de Clubes. Pero para sacarse de la boca el mal gusto que quedó de aquella final del 2007 ante el Milan, primero, Boca debe enjuagarse el sabor que le dejó la semifinal con Fluminense en la última aventura en este mismo torneo.

De todos modos, que sea una vez más un gran favorito del continente, que sea candidato a quedarse con su séptima Libertadores y así igualar el récord copero de Independiente, no quiere decir que a Boca lo espere un camino de rosas en esta primera fase. Basta con repasar las últimas dos experiencias coperas, en el 2007 y 2008, para recordar lo angustiosa que fueron aquellas clasificaciones a Octavos, ambas veces con la obligación de golear: la última vez ganó 3-0 en el cierre, no le alcanzaba (sí el 5-0) y pasó por un empate ajeno...

Por eso, así como Carlos Ischia dice una cosa, que la Copa es la prioridad, también dice otra: "Es una zona en la que debemos tener en la cabeza la clasificación. No debemos darla por sentada de antemano. El año pasado nos costó hasta el último partido, por eso ahora hay que clasificarse antes de la última fecha", avisó.

El Pelado técnico quiere volver a los viejos buenos tiempos del Pelado, cuando la clasificación se conseguía antes de que terminara la fase inicial, y eso permitía hasta poner suplentes en ese último partido para cumplir con el fixture. Así ocurrió en los tiempos de Bianchi... En la Copa 2000, a la última fecha del grupo 2 llegó primero con 10 puntos y +7 de diferencia de gol, por lo que le alcanzaba incluso hasta perdiendo por poco con Peñarol. En el 2001, el equipo también llegó clasificado primero y se dio el lujo de perder 3-0 con suplentes en Colombia, ante Deportivo Cali. En el 2003, también llegó clasificado al desenlace, aunque el Virrey puso todo ante Barcelona en Ecuador porque quería asegurarse el primer puesto para definir todo de local (fue empate y tuvo que definir de visitante). Sólo en el 2004 Boca recién atrapó el pasaje a Octavos en la última fecha, tras golear 3-0 a Bolívar. Para evitar sofocones Ischia ya lanzó la advertencia a sus muchachos. Y por eso Boca hoy se presenta en la Libertadores con todos los tanques, incluyendo las vueltas de Battaglia y Palacio desde el arranque y, por las dudas, con Martín Palermo sentado en el banco (ver aparte). Ischia, está claro, quiere asegurarse la clasificación rápido para evitar tener que jugarse la piel en la última fecha en Cuenca, Ecuador, con la complicaciones previas que supone ese largo viaje y los 2.400 metros de altura de la ciudad. Para llegar con margen, si es posible lo suficientemente amplio como para poner directamente suplentes, Boca quiere empezar a sumar de a tres desde esta misma noche de estreno. No hay mejor comienzo para esta nueva historia copera.

Con todos los titulares, con el colorido de noche de Copa, con apuro de clasificación y con todas las ganas de seguir haciendo historia grande, ahí se larga Boca a otra aventura. Hoy, qué duda cabe, empieza lo más importante.

Comentá la nota