El clásico fue para Chicago.

El clásico fue para Chicago.
La ilusión de obtener el tan anhelado ascenso se renueva. Y luego de la actuación de ayer, Chicago se ilusiona. Como local, venció 1 a 0 a Morón en el encuentro más destacado de la primera fecha.
Un clásico para el cual se contó con 320 efectivos policiales y 170 vallas de contención.

El local desde el comienzo fue en busca de la apertura del marcador, presionando en todos los sectores del campo. El tridente ofensivo constituido por Ramos, Carboni y Erviti, fue desequilibrante y creó varias situaciones de peligro que fueron bien resueltas por el arquero Migliardi, quien se iba convirtiendo en la figura del equipo visitante. Un conjunto visitante que no registró llegadas en la primera etapa.

En el complemento, el conjunto dirigido por Leonardo Ramos presionó en todos los sectores del campo de juego y recuperó rápidamente la pelota. Tras una excelente jugada, Gastón Erviti asistió con un pase en cortada a Leonardo Carboni, quien definió de derecha ante la salida de Migliardi a los 15 minutos. Merecido 1 a 0 para Chicago. A pesar de los aislados intentos para revertir el marcador, Morón no pudo llegar a la igualdad.

La figura del encuentro, Leonardo Carboni, se mostró muy feliz tras el triunfo: "Dominamos gran parte del partido y fue justa la victoria. Jugamos bien y cuando tuvimos que meter, lo hicimos", dijo el delantero.

Hacía nueve años que Nueva Chicago no lograba un triunfo en el comienzo del torneo y, tras la buena imagen colectiva que dejó plasmada el equipo, los hinchas renuevan sus esperanzas de ascender.

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